Un hombre para cada día

Un hombre para cada día

Amor y sexo. El eterno misterio de las relaciones íntimas. ¿Existen el uno sin el otro? Este artista ruso lo tiene claro después de llevar a cabo su experimento: un hombre para cada día.

Un proyecto artístico que te deja exhausto

Como se ve que tenía mucho tiempo libre, mucho potencial en la cama y una agenda hot del tamaño de Los Pilares de la Tierra, Micha Badasyan se despertó un día con una idea rondándole en la cabeza. ¿El sexo puede reemplazar al amor?

Estuvo con esa comidilla (y con otras comidillas también) nada más y nada menos que 365 días. Un año vamos. Pero ya quisiéramos que nuestros años fueran tan sexualmente activos. Y es que este peculiar proyecto del artista ruso tenía un objetivo muy concreto: averiguar si el sexo por sí solo es suficiente para hacer feliz a una persona. ¿Y cómo encontrar la respuesta? Método empírico: follando más que Ozzy Osbourne.

‘Save the date’: un hombre para cada día

Badasyan acabó su experimento un poco zumbado (más o menos como lo empezó, creó yo). En sus reflexiones poscoitales llega a asegurar haber llorado porque le parecía algo muy doloroso. Y no se refería al tamaño del miembro de sus amantes o a la falta de lubricación.Save the date

El artista llegó a la conclusión de que todo un año (festivos y puentes incluidos) de sexo sin amor provoca en el ser humano un insondable sentimiento de vacío. Es posible que sea una cuestión de actitud, pero creo entender por dónde van los tiros.

Es probable que hasta en la masturbación haya más de amor que en lo que podemos compartir con un auténtico desconocido. “365 días de soledad con 365 personas”, asegura Basdasyan, quien insiste en que, por su propia experiencia, el sexo sin identidad acaba siendo un engaño.

Citas cibernéticas y non-places

Por si te interesa llevar a cabo tu propio experimento ‘Save the date’, que sepas que no es tan complicado. Basdayan se abrió perfiles en varias redes sociales para gays y empezó a enviar y recibir solicitudes de sexo espontáneo.

A menudo se encontraba con sus amantes en los denominados non-places, lugares públicos en los que es extremadamente sencillo quedar con un desconocido, entrar en un baño, practicar sexo y tachar otro número en la lista.

 Pero los resultados no fueron tan satisfactorios para Basdayan que al parecer ha acabado su experimento con bastante tristeza. Tal vez si en vez de invertir todo un año en tener sexo con desconocidos se hubiera dedicado más al amor propio es posible que hubiera acabado esos 365 días con una sonrisa en la boca (y muchos callos en la mano).

¿Y tú qué opinas al respecto? ¿Te excita más la emoción de algo nuevo cada día o la conexión no sólo física sino espiritual que habitualmente sólo se encuentra con una persona de confianza? Soy toda oídos.

 

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *