Sexomnia: sexo del que no te acuerdas

Sexomnia

Ya sabes que de vez en cuando me gusta hablarte de algunos trastornos peculiares directa o indirectamente relacionados con el sexo. El tema de la sexomnia siempre me ha resultado de lo más fascinante. Seguro que en más de una ocasión has practicado sexo y preferirías olvidarte de ello pero, ¿imaginas que realmente fueras incapaz de acordarte de nada?

 La sexomnia no es la consecuencia de una noche de juerga

Antes de profundizar en el asunto hay que dejar claro que se trata de un trastorno y no de las consecuencias de una resaca de película y no de ningún juego sexual a practicar en pareja. No es eso de que te levantas en cama ajena con un completo desconocido, no encuentras las bragas por ningún lado y mientras buscas y rebuscas sigilosa te preguntas  “¿Pero qué ha pasado aquí?”.

Se trata de algo mucho más serio, aunque bastante poco habitual si se tiene en cuenta que tan sólo entre un 1 y un 2% de la población padece de parasomnia y de este porcentaje un 10% sufre de sexomnia. Con todo, los síntomas son tan llamativos que había que hacerle un hueco en nuestro blog.

La sexomnia es una condición médica que se estudia más desde el plano del sueño que desde el ámbito sexual, si bien sus consecuencias son evidentes en este segundo plano. Tan evidentes que ha habido incluso casos de mujeres que se han quedado embarazadas sin saberlo ante la imposibilidad de llevar un control de sus relaciones sexuales al no ser conscientes de que las estaban manteniendo con sus parejas.

El término fue acuñado por el psiquiatra Colin Shapiro, director del laboratorio de Investigación del Sueño de la Universidad de Toronto, que desde comienzos de la década de los 90 se interesó por este tipo de sonambulismo con rasgos muy particulares:

  • Se produce en cualquiera de las fases del sueño.
  • Se manifiesta con diferentes tipos de conducta sexual (que no son excluyentes entre sí).
  • Suelen aparecer en la veintena y luego cursan de manera crónica.
  • Quienes la padecen pueden llegar a cambiar de actitud sexual durante los episodios (por ejemplo, registrando un cambio en su orientación sexual).

Sonámbulo sexual

Los hombres y las mujeres lo experimentan de manera diferente

Uno de los rasgos más significativos de la sexomnia es que se trata de una condición médica predominantemente masculina hasta el punto de que 8 de cada 10 pacientes que son tratados con cuadros de este tipo son hombres.

Por otro lado, esta enfermedad no la experimentan del mismo modo los hombres y las mujeres. Lo más habitual es que en un episodio de sexomnia la mujer busque el placer sexual en la autoestimulación (masturbación) mientras que los hombres suelen implicar a la persona que tienen al lado. Es importante destacar que en cualquiera de los dos casos el paciente no tiene conocimiento de lo que está haciendo ni tiene control sobre la situación, por muy real que pueda resultar. Es un aspecto muy a tener en cuenta porque en los casos más extremos podría llegar a interpretarse como un abuso lo que no es más que la consecuencia de una enfermedad que, en cualquier caso, debe ser supervisada y tratada por un especialista.

Entre los rasgos de comportamiento más comunes de esta patología, tanto en hombres como en mujeres, se pueden destacar:

  • La emisión de ruidos y gemidos.
  • El paso a las caricias (sobre el propio cuerpo o en el de la pareja).
  • La masturbación mientras se duerme.
  • La plena realización del acto sexual.

No se tiene una explicación fehaciente de cuál es el origen de este comportamiento aunque en la actualidad hay varias líneas de investigación abiertas que lo relacionan con el consumo de drogas, alcohol y determinados tipos de fármacos.

Por el momento, lo más importante es acudir a un especialista en cuanto se detecte un episodio de este tipo para obtener el asesoramiento adecuado y acabar con el falso mito de que aun sonámbulo (en este caso sexámbulo) no se le debe despertar si fuera necesario.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *