Sexo tántrico: más allá de lo físico

Sexualidad y espiritualidad se unen en una disciplina que transforma la energía orgásmica en una puerta abierta hacia lo divino.

Por lo general, sexualidad y religión se han manifestado siempre como dos aspectos irreconciliables. Inexplicablemente, el sexo, algo tan natural y placentero, ha sido tratado como un tema tabú por innumerables credos que consideran que las relaciones íntimas entre hombre y mujeres (¡encima solo entre hombre y mujeres!) tienen que estar destinadas a la procreación.

El sexo tántrico como expresión de rebeldía

El Tantra es una disciplina que se originó en la India hace más de 5.000 años y que venera la relación sexual como parte de la espiritualidad de una persona. Desafiando esas creencias restrictivas en cuanto al placer entre dos personas, el sexo tántrico se presenta como la manifestación de una puerta hacia lo divino a través de lo más terrenal: el contacto físico entre seres humanos.

En este sentido, el sexo tántrico representa el camino hacia un placer más allá de lo físico y no la meta del placer en sí mismo, por lo que su práctica resulta especialmente beneficiosa en las parejas que quieren controlar aspectos como la eyaculación precoz, la impotencia o la frigidez y descubrir el placer sensual de las cosas que se toman con calma.

Receta tántrica: el sexo, a fuego lento

Despacio sabe mejor. El sexo tántrico se cocina a fuego lento, porque ésta es la única manera de encontrar el equilibrio entre las fuerzas eróticas de la pajera. Así pues, lo primero es estar realmente preparado para el acto sexual.

Esto se consigue tomando conciencia no sólo de nuestro cuerpo sino del cuerpo que comenzamos a acaricias y a excitar con el contacto físico. En los preliminares está el origen de la conexión tántrica y la tantra001creación de un espacio íntimo.

El siguiente paso es ya el ritual de la unión. En él se deben tener en cuenta dos aspectos muy importantes que, más allá de las posturas elegidas, te permitirán alcanzar un orgasmo más allá de lo físico: la respiración pausada y el contacto visual.

Algunas posturas para principiantes

El sexo tántrico es una disciplina compleja en tanto que entran en juego aspectos que tienen más relación con lo mental / espiritual que con lo meramente carnal. Estas posturas te ayudarán a iniciarte en este tipo de prácticas y a encontrar esa conexión que necesitas para llegar al éxtasis.

1. Unpapad: sentada, ella sostiene una pierna elevada ayudándose con la mano y el comienza la penetración.

2. Padm: la mujer se sienta en el regazo del hombre, que está también sentado y con las piernas cruzadas. Durante la penetración, ella rodea su cuerpo con las piernas y él apoya las manos sobre los hombros de ella.

3. Vaidhurit: manteniendo la posición del Padm, hombre y mujer estiran las piernas durante la penetración y se mantienen abrazados deslizando el brazo alrededor del cuello de su pareja.

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