Sexo real en la gran pantalla

Sexo real

Seguro que en más de una ocasión te has preguntado cómo se lo montan en los rodajes de cine comercial para filmar esas escenas tan pasionales en las que se ve prácticamente todo. El sexo real en la gran pantalla no es tan común como lo pintan, aunque hay algunas películas en las que no se han cortado un pelo.

CalígulaEl sexo vende más allá del porno

Obviamente no nos referimos a películas pornográficas. Ahí está claro que el propósito no es meramente erótico y que se quiere mostrar algo más. Sexo oral, penetraciones en primeros planos, posturas rodadas desde varios ángulos… Todo muy explícito, vamos.

En el cine no-pornográfico (si lo llamamos comercial algunos puristas se pueden poner de mal humor) el erotismo es un fin estético, no un objetivo en sí. De manera que se tienen en cuenta otros aspectos narrativos, no el toma y daca sin demasiados miramientos al que nos tiene acostumbrados este otro tipo de cine.

Lo que está claro es que el sexo vende en otros circuitos más allá del pornográfico y hay quienes han sabido sacarle tajada con bastante estilo y con el suficiente gusto e inteligencia como para poder exhibirlo en las pantallas de cine de las salas convencionales, aunque sea con la advertencia de ‘Para mayores de 18 años’.

Ejemplos de cine y sexo real

Calígula (Tinto Brass, 1979)

Está considerada la mayor película porno de todos los tiempos no adscrita al género pornográfico. ¡Pero ojito con sus escenas! En realidad, como película fue un rotundo fracaso en recaudación, pero se ha convertido en toda una película de culto.

El diablo en el cuerpo (Maco Bellochio, 1986)

Se hizo popular por ser la primera película en la que una actriz proveniente del cine comercial (Maruschka Detmers) protagonizaba una felación real en una película que, por supuesto, fue recibida con gran polémica.

Los idiotas (Lars Von Trier, 1998)Nymphomaniac

No podía faltar en esta lista el controvertido director danés que para la ocasión decidió crear una escena entre adultos que simulando ser retrasados mentales se montan una orgía real de lo más
surrealista. Para quedarse bien a gusto, años más tarde volvería a toca el sexo real de manera explícita con las dos partes de la película Nymphomaniacen la que los actores son reemplazados por profesionales del porno cuando las cosas suben mucho de tono.

Pola X (Leo Carax, 1999)

Tórridas escenas de amor entre Guillaume Depardieu y Yekaterina Goluveba en esta adaptación de la morbosa novela Pierre o las Ambigüedades de Herman Melville. Eso sí, parece que la película tiene truco y que se utilizaron dobles de cuerpo.

Intimidad (Patrice Chéreau, 2001)

Sin trampa ni cartón. No hay dobles. Todo es tan real como lo que ves. Dos personas que se encuentran semanalmente para compartir intensos encuentros sexuales en los que el director prefirió no simular nada.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *