Sexo primitivo para eliminar el estrés

Sexo primitivo

Hay quienes lo llaman Primal Sex, hay quienes lo llaman sexo primitivo y hay quienes ni si quiera lo llaman. Y es que para este tipo de terapia sexual sobran las palabras: se basa en los instintos más salvajes y en gritar.

La primera vez que oí esto del Primal Sex pensé que se trataba de algo relacionado con una de estas paleodietas o algo así. Como ya te adelantaba hace unos cuantos meses, seguro que no tardan en inventar algo tipo Paleosexo. Y ya ves, si es que soy toda una visionaria… Hace unos días he leído que hay una terapia de sexo primitivo que ayuda a liberar el estrés.

El sexo primitivo no es para los que lloran viendo La Bella y la Bestia

Tus razones tendrás para someterte a esta terapia, pero antes que nada has de saber que es para chicos y chicas duras. Nada de preliminares, nada de acaramelamientos, nada de besos, risitas ni caricias. Éste no es el tipo de sexo que tendrían la Bella y la Bestia sino más bien el que tendrían la Bestia y la Bestia: entrando a saco y sin demasiados miramientos.

‘¿Y por qué algo tan brutal?’, te estarás preguntando. Como siempre, a los estudios me remito. En este caso nos vamos hasta el Departamento de Psicología y el Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton, donde un equipo de investigadores analizó la relación entre la intensidad de la actividad sexual y el grado de estrés poscoital.

¿Alguna vez te has hartado de llorar como una magdalena viendo Leyendas de Pasión y luego te has quedado sopa en el sofá como un angelito? Pues con el sexo ocurre más o menos lo mismo. Cosa que ya sabíamos todos sin estudio de por medio: uno se queda relajadito relajadito…

Lo único un poco revelador de este estudio es que la cuestión del estrés no está tan relacionada con la intensidad en sí del acto sexual sino con la erradicación de todo componente romántico. Es decir, cuanto más primario sea el coito, más estrés se libera.

Posturas sexuales para no pensar

Si la cosa va de ponerse en plan trogloditas, aquí tienes algunas posturas sexuales que resultan bastante eficaces a la hora de practicar sexo primitivo. Que no digo yo que un ratito no esté mal, Primal Sexpero si no va a haber demasiado sentimiento en el acto en sí, entre un Pedro Picapiedra y y un vibrador Punto G de la colección 50 Sombras de Grey, te digo yo con lo que me quedo…

Pero vamos, que el día que toque ponerse en plan paleo, podéis probar con:

1. El caballo: una penetración muy profunda, parecida a la del perrito pero con la particularidad de que el hombre está de pie y tira del pelo de la mujer como si se tratara de las crines de su montura.

2. El exprimidor: el hombre se acuesta boca arriba y la mujer lo cabalga en posición inversa, es decir, mirándole los pies. Como no tiene que haber romanticismo alguno, ya ves que lo del contacto visual no tiene mayor importancia.

3. El perrito profundo: se parte de la posición del perrito tradicional, pero lo que le da profundidad al asunto es que la chica flexiona más las rodillas al tiempo que eleva las nalgas y lleva la cabeza hacia la superficie horizontal. De esta manera permite que el hombre sujete mejor sus caderas mientras la penetra y que esa penetración sea mucho más intensa. El puntito primitivo está en que, aparte de todo esto, el chico puede echar el cuerpo hacia delante e inmovilizar a su pareja para que no levante la cabeza mientras la embiste.

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