El sexo en el avión también es un negocio

Señores pasajeros, desabróchense los cinturones porque ha llegado el momento de tener un orgasmo de altura. Varias compañías estadounidenses te llevan de viaje para que practiques sexo en el avión.

Lo de montárselo a 10.000 pies de altura en el espacio reducido del baño de un avión es una fantasía sexual que se remonta a los propios orígenes de la aviación. A todos se nos ha pasado por la mente en alguna ocasión: una tórrida escena de pasión con nuestra pareja, con el desconocido que nos ha dado conversación, ¡hasta con ese azafato tan mono!

El sexo por las nubes no está muy bien visto y es cierto que puede resultar un poco ofensivo con el resto del pasaje y de la tripulación. ¿Pero qué pasa cuando es la propia aerolínea la que te ofrece esta posibilidad?

Hasta 1.200 euros por practicar sexo en el avión

La noticia aparecía hace unos días en los medios de comunicación, pero no es nada nuevo. La aerolínea ‘Flamingo Air’, con base en Cincinnati (EE.UU) lleva desde 1991 dedicándose a la honorable labor de facilitar a los amantes disfrutar del sexo de altura.

Por algo menos de 450 euros tú y tu pareja podéis volar durante una hora en avioneta mientras practicáis sexo a vuestras anchas. Bueno, todo lo ancho que puede ser una avioneta,
por muy bien acondicionada que esté para tal efecto. Además, o sois del tipo silencioso o del tipo me da igual todo, pero el caso es que lo único que separa vuestro nidito de amor entre las nubes de la cabina del piloto es una cortina con encaje de bolillos. Y claro, esto puede cortaros bastante el rollo: no por el hecho de que el piloto esté tan cerca sino porque lo del encaje de bolillos en 'Love Cloud'pleno siglo XXI es demoledor.

Una opción con más glamour es la que propone la empresa ‘Love Cloud’ de Las Vegas en las que tu viaje de amor incluye boda. Pero el precio ya se eleva a los 800 euros (versión básica, 1.200 euros versión premium) y
aunque hay una mampara un poco más rígida no dejas de estar justo detrás del tipo que pilota el avión y al que es mejor no despistar con vuestros ruiditos amatorios, ¿no crees?

Pero también los que viajan solos tienen la opción de cumplir su fantasía de practicar sexo en el avión. ‘Wingman’ es una app similar a ‘Tinder’ orientada a conectar a personas que viajan en el mismo avión y que no quieren desaprovechar la oportunidad de compartir algo más que un vuelo.

Trucos para echar una cana al aire

Lo de pagar 450 euros por un viaje de amor de una hora no parece muy lógico cuando puedes pillarte un billete por 10€ en una compañía low cost y pegarte un viaje de 4 horas a un aeropuerto en mitad de Dinamarca que no conocen ni los propios dinamarqueses. Y ya me dirás tú si en 4 horas no tienes tiempo de hacer las cosas con calma.

Sexo de alturaEs la manera tradicional de entrar en lo que popularmente se conoce como el Mile High Club, una exclusiva sociedad de amantes que pueden presumir de haber practicado sexo en el avión. Hace unos años el periodista Matt Meltzer de la revista masculina Thrillist escribió un artículo sobre los tres principales escenarios para la práctica de sexo en el avión basándose en
las experiencias del personal de vuelo. Tal vez te resulten de utilidad en tus próximas vacaciones:

  1. Vuelos cortos: lo mires por donde lo mires tiene que ser el clásico rapidito. Se comenta que lo más fácil es simular una discusión. La chica, muy disgustada, se va al baño haciendo como que llora. Un instante después su pareja, visiblemente afectada, la sigue para consolarla. Desde fuera el resto del pasaje puede pensar que seguís peleando en el interior del baño.
  2. Vuelos nocturnos que no van llenos: si no haces ruido, te lo puedes montar como quieras. Es cuestión de reservar dos asientos de los que van pegados a la ventana (claro, si tienes a un desconocido al lado ya da un poco más de palo), y taparse con la manta después de que hayan recogido las bandejas de la cena (para que no haya interrupciones). Es el típico sexo de conejitos: movimientos arrítmicos y espasmódicos pero muy silenciosos.
  3. Vuelos nocturnos que van llenos: una vez más no te queda más remedio que optar por el baño. Y es bastante complicado porque parece que los problemas de incontinencia de la población mundial se multiplican durante la noche. El momento óptimo es bien entrada la madrugada en la que los pasajeros van cayendo dormidos y los auxiliares de vuelo también se toman un descanso. El problema es que no es el mejor momento de los baños, pero si no sois demasiado escrupulosos, ¡adelante!
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