Sexo anal: “Cariño, por el otro agujero”

Después del coito vaginal y el sexo oral, la penetración anal es la tercera práctica sexual más extendida en el mundo. Sin embargo los prejuicios, las dudas y la desinformación al respecto han convertido el sexo anal en un tema tabú, especialmente cuando se trata de relaciones heterosexuales.

Es absurdo pensar que determinadas prácticas de estimulación están limitadas a parejas homosexuales o heterosexuales. ¿Acaso se te ocurriría decir que montar en una montaña rusa es una experiencia solo para pelirrojos? Pues pensar que la penetración anal no es algo de lo que puedan disfrutar por igual hombres y mujeres, con independencia de su condición sexual, es igual de ridículo.

Lo llaman ‘sodomía’ y no lo es

Claro, si utilizamos una palabra que suena tan espantosa para referirnos al sexo anal, ¡a ver quién es la guapa que se atreve a practicarlo! Parece que incluso el lenguaje se haya puesto en contra de este tipo de prácticas añadiendo connotaciones negativas a un concepto de lo más divertido.

En primer lugar, hay que pensar en otros términos y desterrar de nuestro vocabulario algunas expresiones que no hacen más que emborronar los fines exclusivamente lúdicos del sexo anal. Será por maneras de referirse a este tipo de penetración: pedicación, coito anal, por la puerta trasera, pegging, un griego…

En la variedad está el gusto

No vayas a pensar que el sexo anal se limita a una postura. Del mismo modo que sucede con el sexo Sexo Analvaginal, encontrarás múltiples maneras de estimular tu ano en pareja, en solitario o con ayuda de plugs y tapones anales.

Eso sí, a la hora de practicar sexo anal la elección de una postura probablemente tenga más relevancia, sobre todo en el caso de las relaciones heterosexuales. Y es que aunque el ano tiene muchas terminaciones nerviosas, las chicas necesitamos simultanear la penetración anal con la estimulación clitoriana para alcanzar el orgasmo. Eso sí, cuando llegues a él será algo explosivo.

En el caso del coito anal entre chicos, ¡están de suerte! Numerosos estudios demuestran que durante la penetración anal el pene estimula una parte muy sensible de la anatomía masculina que se sitúa en la parte posterior de la próstata. Es lo que se conoce como Punto P.

Cosas que deberías saber antes de practicar sexo anal

  1. Por más excitada que estés, en el ano nunca se produce una lubricación natural. Así que antes de practicar sexo anal, lubrica bien la zona con productos específicamente diseñados para ello. Es una cuestión de gustos, pero a mi particularmente me gusta el Pjur Analyse Me porque además de lubricar el ano tiene un efecto relajante que facilita mucho la penetración.
  2. Es mejor practicar la penetración anal con suavidad. Si tienes una noche muy cañera, mejor reserva este tipo de prácticas para otro día. El sexo anal no sólo es más satisfactorio sino más seguro cuando lo practicas con calma.
  3. Higiene máxima. En cualquier tipo de contacto sexual este aspecto es muy importante, pero a la hora de practicar sexo anal es necesario que tomes en cuenta algunas consideraciones específicas. Mi recomendación es que utilices siempre condón. El ano es una puerta abierta al contagio de virus y bacterias. Y por su puesto, no se te ocurra practicar la penetración vaginal inmediatamente después de la anal si haber cambiado antes de preservativo.

 

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