Sexo anal en 5 posturas

Hay un momento en la vida sexual de toda pareja en la que se plantea el gran reto: “¿Y si probamos por el otro agujero?”. El sexo anal puede requerir inicialmente un poco más de práctica, pero no desesperes. Te traigo 5 posturas infalibles.

Ya habíamos hablado largo y tendido sobre algunas de las particularidades del sexo anal. Ahora lo que toca, como suele decirse, es ir al turrón. Partiendo de la base de que ya dominas el sexo vaginal, te propongo reciclar algunas de tus posturas habituales para adaptarlas al placer por la puerta de atrás.

La brocheta

Ésta es una postura básica en la práctica del sexo anal y presenta numerosas ventajas. Yo la llamo la brocheta porque una de sus particularidades es que en cierto modo es como ir añadiendo ingredientes a medida que ganas en profundidad. Apóyate en una silla o butaca de tal manera que de forma natural tus nalgas queden un poco más elevadas (momento Beyoncé). Tu chico tiene vía libre para sujetarte por las caderas e ir penetrándote lentamente por el ano. “¡Un pimiento! ¡Un trocito de cebolla! ¡Un taco de carne! ¡Un cuadradito de berenjena!” Y así hasta completar la brocheta. Y como tiene las manos libres, puede estimular tus pechos o tu clítoris como guarnición.

El Uri Geller

Es una evolución de la clásica cucharita, sólo que con un cambio de perspectiva. Digamos que se trata de una cuchara un poco doblada, de ahí su nombre. Tu chico se tumba sobre el costado y tú te colocas de manera perpendicular a él, pasando las piernas por encima de su cuerpo con las rodillas ligeramente flexionadas. En esta postura tu ano no sólo queda abierto a su
pene sino que los músculos están más relajados, lo que facilita la penetración.

La tronistaSexo anal

Tu chico se sienta en una silla y tú tomas asiento sobre sus piernas mirándolo de frente. Seguramente ya habías practicado esta postura con penetración vaginal, así que no hay mucho misterio. El truco está en pegarse un poco más al chico para que en vez de por un lado te penetre por el otro. A las chicas nos gusta mucho esta postura porque tenemos más control sobre la penetración y podemos ver la cara de gustito de nuestras parejas mientras ejecutamos nuestra autoridad desde el trono. ¡Que viva la monarquía!

El sueño de Morfeo

Perfecta para parejas un tanto perezosas. Esas que después del coito se quedan dormidas como conejitos y amanecen prácticamente en la misma postura en la que lo habían dejado la noche anterior. La chica se apoya sobre un montón de almohadas o cojines, las suficientes como para que pueda recostarse sobre ellas en ángulo recto. El chico se abalanza sobre ella cubriéndola
complétamente con su cuerpo
mientras la penetra. Es una buena postura de sexo anal para para parejas cariñosas a las que les gusta susurrarse cosas bonitas (y no tan bonitas).

AcrobaciasLa catapulta

Es una postura que añadí a mi catálogo después de un espectáculo del Circo del Sol. La he puesto en último lugar porque requiere un poco más de destreza y equilibrio, pero proporciona una penetración profunda y agradable. El chico se tumba sobre su espalda y lleva las rodillas flexionadas hacia el pecho. La chica se sienta sobre el pene y él la sostiene apoyando los pies sobre su espalda, como si de un momento a otro fuera a lanzarla por los aires (que es lo que hacían los del Circo del Sol). Sujetándose las manos mutuamente, ella puede subir y bajar sobre el pene con mucha estabilidad. Todo un espectáculo de placer y originalidad.

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