Sex Detox como terapia de pareja

Sex Detox

¿Qué suele suceder cuando te pasas el día entero sin comer? Que a la noche te pegas un atracón de escándalo. Parece ser que nuestros instintos sexuales también funcionan un poco así. Para incrementar el apetito sexual hay quienes recomiendan el Sex Detox: la terapia del ayuno.

¿En qué consiste el Sex Detox?

Lo más importante es no confundir este ‘ayuno’ erótico con la anorexia sexual. Como en el caso de los trastornos alimenticios, ésta última es un problema de origen psicológico y emocional, mientras que el Sex Detox es una alternativa que se escoge de manera puntual y voluntaria para empezar de cero.

Como indica su nombre, el Sex Detox es una desintoxicación sexual. Como si te pusieras a dieta para mejorar tu peso, tu autoestima o tu calidad de vida. Sólo que en este caso lo haces para tener una buena salud sexual. Podría parecer un poco contradictorio: ¿no practicar sexo para hacer que tu vida íntima mejore? Pues presta atención porque, según los expertos, todo esto tiene su parte de lógica.

Pongamos por ejemplo una intolerancia alimentaria. Cuando detectas que algo le sienta mal a tu organismo o tienes sospechas de qué es eso que te está provocando unas digestiones tan pesadas, eliminas ese producto de tu menú diario. Este mismo principio de desintoxicación se puede aplicar al sexo. Sucede que a veces entramos en ‘modo automático’ y los encuentros íntimos en pareja pierden todo su encanto. ¿Vas a mantenerte en esa línea por mucho más tiempo?

Pareja aburrida

Ante esta situación, surgen varias opciones:

  1. Quedarte estancado en la rutina (que por supuesto, no es nada recomendable).
  2. Abandonarte al sexless, o la falta prácticamente absoluta de relaciones sexuales.
  3. Tomar cartas en el asunto.

El tercer punto presenta numerosas alternativas. Una de ellas podría ser la de introducir nuevos juegos y accesorios eróticos en tus momentos de intimidad. Pero vamos a ponernos en lo peor: ¡si es que ni siquiera hay ganas de ponerle un poco de picante al asunto! Que no cunda el pánico: haz lo que te pida el cuerpo.

El Sex Detox no es el camino más sencillo. No se trata de una huida del problema, sino de afrontarlo desde otra perspectiva consensuada con tu pareja. Un comienzo, una nueva oportunidad y una manera de evitar que algo tan habitual como la rutina se transforme en un trastorno para nuestra sexualidad.

Las claves de una ‘limpieza’ de sexo

Ahora que empieza el año y nos hacemos todos esos propósitos bienintencionados, tal vez sea el momento de que te propongas una terapia de Sex Detox.  El psicoterapeuta norteamericano Ian Kerner, experto en sexualidad, propone estas pautas para realizar con éxito una terapia de desintoxicación sexual:

1. Apartar la atención del coito y la genitalidad. Hay muchas otras maneras de expresar afecto, más Libro Sex Detoxcreativas e incluso más eróticas.

2. Convertir la intimidad en un momento de recreación. Cuando el sexo pasa a ser algo secundario, hay muchas más posibilidades de abrirse a la comunicación con el otro y al autoconociemiento.

3. No tener sexo puede convertirse en algo sexy. Cuando no existen presiones ni nos imponemos la ‘obligación’ de satisfacer al otro, aprendemos a desinhibirnos y a encontrar otros placeres más allá del sexo tal y como lo conocíamos.

4. Normalmente el Sex Detox como terapia se practica aproximadamente durante un mes, si bien a partir de la primera semana empiezan a manifestarse los primeros resultados positivos.

La abstinencia llevada al extremo

Mención aparte merece el caso de la periodista francesa Sophie Fontanel, que durante 12 años mantuvo el ayuno sexual porque el sexo sólo le proporcionaba placer, pero no felicidad. Es un ejemplo de cómo el Sex Detox también se puede llevar al extremo, pero en este blog no somos muy amigos de las prácticas tan radicales.

Con todo, estos 12 años de abstinencia le sirvieron a Fontanel para reflexionar mucho sobre su sexualidad, el amor y las frustraciones que a veces se producen cuando no hay un equilibrio real entre ambos aspectos. Resultan interesantes las conclusiones a las que llegó la escritora y periodista, que asegura que lo de retirarse del sexo (tal vez no durante 12 años, pero sí durante una temporadita) es una reacción normal frente al ‘hartazgo’ que provocan algunas situaciones: citas que no conducen a nada, parejas sexuales que no saben satisfacernos, expectativas que no terminan de cumplirse…

No hace falta pasarse más de una década sin practicar sexo para que este tipo de desintoxicación sea todo un éxito en tu vida íntima. Lo que siempre debes tener muy claro es que decidir no practicar sexo como terapia ocasional no tiene nada que ver con el hecho de no practicar sexo por aburrimiento. Incluso aquellas cosas que nos resultan agradables pueden terminar por apagar nuestro interés con el paso del tiempo. Prueba a aparcarlas durante unas semanas y retómalas con una mentalidad mucho más abierta.

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