¿Qué es la disfunción eréctil o gatillazo?

Disfunción eréctil

A veces no termina de ser una erección completa. Otras veces el pene se pone firme pero apenas dura rígido otros minutos. Y en los casos más extremos, resulta que no hay manera de que la cosa se levante… ¿Has tenido alguna vez un episodio de disfunción eréctil?

Un mal día lo tiene cualquiera: ¿puede el gatillazo conducir a la disfunción eréctil?

No es lo habitual. Los síntomas y las consecuencias de la disfunción sexual se pueden aislar claramente de otro tipo de complicaciones también frecuentes como a pérdida de deseo o las alteraciones de la eyaculación (retrasada, prematura o ausente) y, por supuesto, del temido gatillazo.

El hecho de que en un momento puntual de tus relaciones sexuales te hayas sentido incapaz de obtener una erección lo suficientemente firme o duradera para el coito no implica que estés enfermo, que necesites ponerte en tratamiento o que no te quede más remedio que recurrir a la famosa pastillita azul para seguir disfrutando del sexo.

Lo que comúnmente conocemos como gatillazo es mucho más frecuente de lo que imaginas. No tiene por qué convertirse en un verdadero problema para tu salud sexual. Pero es mejor que no pierdas de vista este tipo de reacciones porque es muy probable que tu cuerpo esté tratando de decirte algo. La disfunción eréctil es un problema que normalmente se asocia a cuestiones no sólo de carácter físico sino también emocional.

Así afectan a la pareja los problemas sexuales

El principal problema de tener un gatillazo es la tensión que este tipo de situaciones genera. ¿Será algo puntual? ¿Quiere decir que has perdido tu masculinidad? ¿Qué pensará de ti tu pareja?

Cualquier problema de índole sexual termina afectando de alguna manera a la pareja, no sólo dentro de los límites del dormitorio sino en la vida cotidiana. La imposición de modelos sexuales tradicionales y la sobrevaloración de la penetración en los encuentros eróticos han colocado la erección masculina en la escala de prioridades.

Tanto para el hombre como para la mujer, un pene que experimenta dificultades para ponerse firme es un pene en cierto modo inservible. La flacidez se ha vinculado de manera errónea a la pierda de masculinidad, de virilidad, de capacidad de dar placer. Tanto es así que también se suele hablar de esta condición con el térmno de “impotencia”.

Con un panorama tan poco alentador, no es de extrañar que el hombre que ha sufrido alguna vez un gatillazo (o más de uno), empiece a sentirse inseguro e incapaz. Esta preocupación por su rendimiento como amante (desde el punto de vista más convencional) hace que su angustia vaya en aumento. Y éste es un pensamiento peligroso que puede acabar convirtiéndose en irritabilidad, frustración y verdadera pérdida de interés por el sexo.

Problemas disfunción

¿Tu pareja ha tenido un gatillazo? No te agobies: ábrete al diálogo

Pongámonos ahora en el otro lugar. ¿Cómo ven las chicas los problemas de disfunción eréctil de sus parejas? Es un tema delicado. Por eso es tan importante que sus dudas e inquietudes también sean compartidas. La pareja no debe mantenerse al margen de estas situaciones sino formar parte de la solución.

Es bastante habitual que estas circunstancias provoquen incertidumbre en la mujer. Seguro que si has pasado por uno de estos momentos un tanto incómodos te sentirás reflejada con alguno de estos pensamientos o situaciones:

  • He dejado de resultarle atractiva.
  • Hay otra mujer a la que sí que le está entregando todo.
  • Nos estamos distanciando no sólo desde el punto de vista sexual sino también desde el emocional.
  • Ésta es una clara muestra de desgaste en nuestra relación.
  • La rutina se ha instalado en nuestras vidas y no hay manera de recuperar la chispa.

Ésta es precisamente la actitud que no debes tomar porque resultará altamente perjudicial y únicamente conseguirá agravar el problema. Como se suele decir, hay que coger al toro por los cuernos. No te evadas de la realidad pero tampoco magnifiques lo que está sucediendo porque sólo conseguirás que tu chico se agobie mucho más.

De hecho, aunque la situación se acabe de producir, la diversión no tiene por qué acabar aquí. Puedes continuar el juego, sin presiones, sin buscar que el pene vuelva a ponerse firme. Es una manera de restarle protagonismo a la erección. En este sentido, la comunicación y la complicidad serán vuestra mejor manera de sobrepasar este bache.

Conoce tu cuerpo: consejos para hacer frente a los problemas de disfunción eréctil

La solución a los problemas de erección puntuales se debe abordar desde múltiples perspectivas. Y es que identificar la causa principal de este tipo de trastornos no resulta una tarea precisamente sencilla.

Las circunstancias de cada paciente son muy diferentes y esto resultará determinante a la hora de encontrar el origen del problema para ponerle una solución. De manera general, podríamos decir que este tipo de disfunción tiene su origen en tres tipos de factores:

1. Causas vasculares: las paredes cavernosas del pene no son capaces de absorber toda la sangre necesaria para que éste se mantenga firme. Es un problema de tipo circulatorio que podría tener su origen en cuestiones como la hipertensión arterial, el exceso de colesterol o la diabetes. Tampoco el hecho de fumar te estará haciendo ningún bien en este sentido. Así que ya sabes: es un buen momento para pasarte a los hábitos saludables.

2. Causas farmacológicas: ¿estás tomando algún medicamento? El consumo de determinados fármacos puede hacer que tu capacidad para tener una erección se vea afectada con el tiempo. Antes de empezar a agobiarte, asegúrate de que últimamente no ha habido ningún cambio importante en tu vida en este sentido.

3. Causas psicológicas: figuran entre las más frecuentes, pero a veces son las más difíciles de detectar. El estrés es una de las enfermedades más extendidas del siglo XXI y el causante de muchos más problemas de los que imaginas. Una enfermedad silenciosa que te puede estar afectando sin que apenas te des cuenta y que en su estado  más avanzado puede conducir a la depresión y a los fallos del cuerpo no sólo a nivel emocional sino físico. Si crees que los tiros pueden ir por aquí, aprende a relajarte. Sal a hacer deporte, estudia cómo controlar tu respiración, dedícate unos minutos al día para no pensar en nada. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

Causas de la disfunción

Ejercicios Kegel para hombres

¿Sabías que ejercitar el suelo pélvico también te puede ayudar a contrarrestar los problemas de erección? El Kegel no es una actividad limitada al sexo femenino. Es cierto que el suelo pélvico de los hombres es mucho más fuerte que el de las mujeres, pero esto no quiere decir que con el tiempo o los sobreesfuerzos de la vida cotidiana también sufra las consecuencias del desgaste. La contracción y la relajación de la musculatura pélvica también les puede ayudar a mejorar su respuesta sexual.

¿Cuándo es necesario ir al médico para solucionar un problema de disfunción eréctil?

En ocasiones el diálogo, el cambio de dieta, los hábitos saludables o los ejercicios de relajación no son suficientes para superar los problemas de disfunción eréctil. En estos casos nos referimos ya a una verdadera crisis en la sexualidad de la pareja que debería ser tratada con un especialista.

Los problemas para mantener una erección están entre las dudas más comunes en las consultas de sexología. Este hecho ya resulta bastante clarificador: no es algo que sólo te afecte a ti. Es un buen punto de partida para comenzar a abordar la situación de otra manera.

Ante todo, no te obsesiones con esta situación. Pero si consideras que sólo con la ayuda de tu pareja no vas a ser capaz de superar esta repentina alteración en tu vida sexual, acude a un profesional en la materia para obtener el asesoramiento que necesitas.

Por otro lado, piensa que junto a las causas que hemos citado anteriormente también pueden existir otros motivos que estén influyendo en tu capacidad eréctil y que requieran soluciones médicas puntuales. En algunos casos, aunque no sea lo más frecuente, se ha detectado que la disfunción eréctill está relacionada con una descompensación hormonal. Otras veces pueden ser causas neurológicas las que estén interfiriendo en el correcto funcionamiento entre lo que tu cerebro ordena y lo que el cuerpo le responde. Este tipo de eventualidades normalmente requieren de tratamiento médico.

Un 30 % de los hombres entre los 40 y los 70 años sufrirá en algún momento de su vida sexual un problema de disfunción eréctil. Unas buenas condiciones físicas, los hábitos de vida saludables, la comunicación en la pareja y el control de las situaciones de estrés contribuirán a superar con éxito el temido gatillazo.

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