Ponte en forma con el Kegel

Se aproxima la Navidad. Una fecha de amor, felicidad y excesos en todos los sentidos. Los hay quienes preparan su figura para hacer frente a los atracones de comida. Mi recomendación es que te prepares también para disfrutar más del sexo.

Son fechas propicias para compartir, reconciliarse, dar y recibir amor… Vamos, que es posible que hasta el calorcito del verano no encuentres un momento tan apropiado para pegarte un atracón de sexo. Así que es mejor que empieces a entrenarte desde ahora, no vaya a ser que te resulte indigesto.

Entrenamiento Kegel para amantes ambiciosos

El entrenamiento que te propongo tiene como objetivo que disfrutes mucho más de esos encuentros sexuales, se basa en el ejercicio básico de Kegel y está orientada tanto a hombres como a mujeres. Sí, has leído bien: Kegel para ambos sexos.

Parece estar muy extendida la creencia de que estos ejercicios diseñados por el doctor Arnold Kegel en la década de los 40 son sólo para chichas y especialmente para embarazadas o madres primerizas. Pero nada más lejos de la realidad.

Estos ejercicios se crearon con el objetivo de fortalecer los músculos del suelo pélvico y de esta manera prevenir o curar algunos problemas de salud como la incontinencia urinaria. Más recientemente se ha descubierto cierta relación entre el entrenamiento de esta zona y la posibilidad de obtener orgasmos más intensos. Tanto si es por salud como si es por placer, son aspectos que interesan a ambos sexos.

No te conformes con un orgasmo normalito si existe la posibilidad de convertirlo en una experiencia de sobresaliente. Algunos estudios aseguran que incluso es posible obtener orgasmos múltiples si se practican estos ejercicios como una rutina y de manera correcta. Así que ponte en forma con el Kegel y prepárate para una Navidad de lo más excitante.

Los chicos tienen pene y las chicas vagina

Como ves, he decidido empezar por lo más básico: chicos y chicas no somos iguales. Así pues, a la hora de ponernos en marcha con nuestro entrenamiento Kegel lo primero que haremos será localizar los músculos que debe trabajar cada uno.parejita

Hace unas semanas hablábamos de cómo usar las bolas chinas. El procedimiento es muy similar en ambos casos, sólo que cada uno lo ejecutará por el orificio que le corresponde. Hechas estas aclaraciones, me dejo de preámbulos: chicos, metéos un dedo en el culo y chicas, haced lo propio en la vagina.

Para localizar los músculos que queremos fortalecer haremos la siguiente prueba: contraer la vagina o el ano como si estuviéramos aguantando las ganas de hacer pis, mantener esa tensión durante unos segundos y soltar. Habrás notado cómo algo en tu interior se contraía e incluso se desplazaba: esos son los músculos de tu suelo pélvico.

Rutinas caseras y resultados de gimnasio

Lo mejor del Kegel es que no necesitas matricularte en ningún gimnasio al que probablemente dejarás de ir después de que se te pase la fiebre deportiva y te encuentres con que de nada te ha servido arrasar con la sección fitness de Decathlon. Poner en forma tu suelo pélvico es mucho más barato, sencillo y estimulante.

1. Respira profundamente, ya que una de las claves del éxito de estos ejercicios es la relajación. Sólo de esta manera encontrarás el ritmo de repetición adecuado y la tensión necesaria.

2. Aprieta los músculos que previamente has identificado como parte de tu suelo pélvico. Lo más importante de todo es que te concentres en su movimiento de manera independiente al resto de tu cuerpo. Con esto quiero decir que no puedes contraer los glúteos o los muslos, sino realizar ese movimiento interior que se asemeja a la intención de aguantarse un pedo (y que la mayoría de los chicos desconoce).

3. Mantén la contracción durante unos 10 segundos, pero modera la intensidad del ejercicio para no generar una tensión excesiva. La actividad de estos músculos debe fluir de manera natural y no puede resultar incómoda en ningún momento.

Puedes poner en práctica este paso durante el coito para intentar alcanzar más de un orgasmo. En el momento de no retorno, cuando estés a punto de sucumbir al éxtasis, contrae los músculos del suelo pélvico e intenta retrasar aunque sólo sea un instante esa explosión de placer.

lelo4. Relaja los músculos y cuenta hasta 10 mientras mantienes una cadencia de respiración relajada y constante. Cuando notes que los músculos han regresado a su estado inicial, repite la operación. Con unas diez veces por sesión durante tres veces al día será suficiente para que de aquí a Navidad empieces a notar resultados.

 

En cualquier caso, si quieres acelerar el proceso o asegurarte de que lo estás haciendo correctamente, en Diversual encontrarás dispositivos insertables tanto en el ano como en la vagina que están especialmente pensados para mejorar tu salud sexual mediante rutinas de entrenamiento de Kegel. ¡Y que nadie se atreva a decirte que no estás en forma!

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