6 Mitos sobre el semen que deberías tener claros

Mitos sobre el semen

Habrás oído decir de todo y en más de una ocasión te habrás quedado con la duda. En este post de despejamos algunos de esos mitos sobre el semen que ni la Wikipedia es capaz de resolver para que en la próxima reunión entre amigos puedas desmentir sin temor a equivocarte muchas de esas falsas creencias tan extendidas.

¿Tienes realmente claro qué es el semen?

Perdona que te lo pregunte como si fueras un lector de parvulario, pero es que con las cosas que hay que oír, una aclaración previa sobre este tema no viene nada mal. Además, así todos nos ponemos un poco las pilas al respecto con unas sencillas lecciones de biología que vienen de perlas para ganarse la cuña verde en el Trivial.

El esperma o líquido seminal, lo que conocemos como semen, es la contribución masculina a la reproducción. En esta sustancia blanca y de aspecto viscoso se encuentran los espermatozoides secretados por los testículos que necesitan de ese medio líquido para poder moverse en su tránsito hacia la fecundación de un óvulo.

Hasta aquí todo claro, ¿no? Muy en plan capítulo La vida es así. A partir de aquí es donde empiezan toda una serie de mitos sobre el semen que se han ido instalando en el imaginario popular como verdades incuestionables y que hoy vamos a someter a nuestro particular polígrafo sexual como ya hemos hecho en otras ocasiones.

Semen

6 mitos sobre el semen que seguramente ya habías oído en alguna ocasión

1. El semen tiene sabores diferentes: empezamos la lista con una verdad que no debería por qué sorprenderte demasiado. Se parte de la base de que el semen tiene un sabor alcalino, pero este gusto puede cambiar en función de muchos factores y uno de los principales es la dieta. Es algo que se nota particularmente en los hombres que ingieren alimentos muy dulces ya que se produce una mayor concentración de azúcares en su esperma y esto modifica notablemente su sabor.

2. Ingerirlo es contraproducente: ya que en el punto anterior hemos hablado de sabores, vamos a desmentir uno de esos mitos sobre el semen que no tienen ninguna base científica. Tragarse el líquido seminal no supone ningún riesgo si procede de una persona sana, del mismo modo que tampoco conlleva ningún tipo de beneficio. Puede ser una práctica sexual como cualquier otra con tu pareja estable pero no en relaciones esporádicas porque, evidentemente, sí es cierto que el sexo oral es un medio de transmisión de enfermedades.

3. Tiene valor nutricional: continuamos en el plano dietético. ¿Te preocupan mucho las calorías? No tienes muchos motivos por los que preocuparte ya que el semen apenas tiene valor nutricional. Como sustancia natural es cierto que contiene proteínas, antioxidantes y minerales, pero el volumen de una eyaculación es de aproximadamente 5 mililitros y para que notaras los efectos de alguno de estos componentes necesitarías ingerir como mínimo 200 mililitros (una taza), ¡así que imagínate!

4. Funciona como antidepresivo: tal vez la masturbación te ayude a superar algún episodio de depresión, pero desde luego tener contacto con el semen no va a hacer que tu vida cambie a mejor. Hace algo más de una década se llevaron estudios acerca del estado de ánimo de las mujeres que practicaban sexo sin preservativo y que por lo tanto absorbían semen a través de las paredes de la vagina y no hubo resultados que demostraran que esta afirmación es cierta.

5. La masturbación limita la producción de semen: es otro de esos cuentos como que si te masturbas en exceso de quedas ciego, sólo que en una versión para adultos que suena un poco más creíble. Su base científica es nula. Ahora bien, sí parece cierto que cuando hay mucha actividad sexual podría disminuir la calidad del líquido seminal.

6. Es tóxico: sobre esta afirmación lo que sucede es que hay mucha confusión. Evidentemente el semen no puede ser una sustancia tóxica puesto que es la base de la reproducción. Pero es verdad que, como siempre, hay excepciones. No a todo el mundo le sienta igual de bien y determinadas personas muestran una sensibilidad especial al contacto con el semen que puede manifestarse incluso en algún tipo de reacción alérgica.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *