Los tipos de parejas  que existen y debes conocer

Formas de amar

Por mucho que no te gusten las etiquetas, la manera en que vives tus relaciones sentimentales va a hacer que te cuelguen el cartel. Así que mejor si lo tenemos todos un poco más claro. Con todas las variantes de parejas que existen en la actualidad, referirse a ellas de la manera correcta puede ser un poco complicado. Con este breve repaso a los tipos de relaciones te lo ponemos mucho más fácil.

Muchos tipos de parejas, muchas formas de amar

Encontrar el amor, compartir pensamientos, sensaciones y placer… Muchas de nuestras aspiraciones se resumen en eso: un estado afectivo que nos permite crecer y sacar lo mejor de nosotros mismos.

Tradicionalmente nos han inculcado que el paradigma “hombre – mujer” era el único que podía permitirnos alcanzar estas metas personales. Por suerte hemos comprendido que lo tradicional no existe. La intimidad, la pasión y el compromiso (pilares fundamentales de una de las teorías del amor más conocidas, la de Robert Sternberg) se pueden interpretar desde múltiples perspectivas.

La cultura postmoderna nos habla de diferentes tipos de parejas. Formas de amar que no están condicionadas ni por el género, ni por el número ni por la manera en la que se desarrollan las relaciones. El único punto en común entre todas ellas es que están basadas en el respeto y en el consenso. A partir de ahí, todo es posible.

Tipos de parejas que desafían las imposiciones sociales

Luchar contra lo convencional y abrirle un hueco a la libertad y a la tolerancia no es algo que se consiga de un día para otro. Aunque los cambios sociales van permitiendo “normalizar” aquellas relaciones que, por derecho, se merecen la misma aceptación que la pareja monógama y heterosexual, todavía hay quien frunce el ceño y se pregunta “¿pero esto existe?”.

Sí que existe, y no sólo eso: como cualquier otra expresión del amor, funciona y es de lo más natural. La única particularidad de estos tipos de parejas es la forma en que se articulan. Algo que probablemente para tu abuela sea incomprensible, para ti pueda resultar curioso pero que para las futuras generaciones estará instaurado en el lenguaje cotidiano.

En Diversual hacemos nuestra pequeña aportación a este proceso evolutivo explicándote las características de estas nuevas formas de experimentar el amor y el sexo.

Tipos de relaciones

 8 formas de emparejarse fuera de los patrones tradicionales

1. Parejas abiertas: entre ellas existe un compromiso sentimental que no implica que sus miembros no puedan mantener relaciones sexuales con terceras personas. Son parejas para las que el amor y el sexo son aspectos muy bien diferenciados. La relación se sostiene gracias a ese vínculo afectivo que existe exclusivamente entre ellos, pero podría empezar a fallar si uno de los dos también encuentra algo más que sexo fuera de la pareja.

2. Swingers: la exclusividad adopta una nueva perspectiva entre los swingers, personas dispuestas a intercambiar sus parejas para que las experiencias eróticas de una relación estable no se limiten al sexo con la que formalmente es tu pareja. La fidelidad sexual no es una imposición y fuera de la relación “central” se puede vivir otro tipo de experiencias. Inicialmente los intercambios de pareja se llevaban a cabo de manera un tanto clandestina, pero en la actualidad existen locales especializados en este tipo de servicios.

3. Parejas múltiples: muchas parejas fracasan porque desde el primer minuto se empeñan en crear un compromiso para el que tal vez no están preparados. El modelo de parejas múltiples pone solución a este problema permitiendo que los individuos mantengan relaciones simultáneas con varias parejas sin llegar a un compromiso real con ninguna de ellas. Puede ser un estado definitivo o puede ser el paso inicial hasta encontrar a la persona con la que verdaderamente conectas.

4. Poliamor: ¿y si resultara que te sucede todo lo contrario? No es que no tengas claro a quién quieres más sino que te has rodeado de un grupo de compañeros o compañeras sentimentales por las que experimentas exactamente el mismo afecto. En estos casos se habla de poliamor, relaciones eróticas y sentimentales con vínculos y compromisos serios entre varias personas sin necesidad de limitarse a la monogamia.

5. Flexisexuales: aquí no se busca el compromiso, la estabilidad o el amor romántico. Son relaciones muy del siglo XXI, basadas en la funcionalidad. Los flexisexuales promueven un tipo de relación absolutamente libre, sin atender a géneros, a exigencias o a número de participantes. Se trata un poco de hacer lo que te apetece en cada momento sin someterte a ningún tipo de norma, entendiendo que sólo a través de la libertad es posible alcanzar la felicidad.

6. Parejas híbridas: es la aceptación de las necesidades del otro. Puede darse el caso de que uno de los miembros de la pareja se sienta muy cómodo en la monogamia, pero el otro necesite algo más. En las parejas híbridas el miembro más “tradicional” consiente que su pareja mantenga relaciones fuera del núcleo central sin que éstas sean entendidas como una infidelidad.

7. Parejas LAT (Living Apart Together): una cosa es que te lleves fenomenal con tu pareja y aceptes el compromiso, la fidelidad y la monogamia. Y otra cosa es que estés dispuesto a sacrificar tu independencia. Las parejas LAT son el máximo exponente de esos tipos de parejas que están juntas pero no revueltas. No les falta amor pero cada uno conserva su espacio y su intimidad.

8. Otakus: de todas las parejas postmodernas, ésta es la que mejor refleja la influencia de las nuevas tecnologías. Los ‘otakus’ son personas que han decidido renunciar al amor de carne y hueso para centrarse en una pareja virtual. Y no pienses que se trata de una especie de videojuego. Son relaciones estables que se toman muy en serio y que implican un compromiso, realizar actividades juntos y, por supuesto, practicar cibersexo.

¿Te sientes identificado con algunos de estos tipos de parejas? Muchos de ellos han existido desde siempre, sólo que en los últimos tiempos han ido tomando forma, han salido de la clandestinidad y se les ha puesto un nombre. Con todo, el hecho de que hayan surgido nuevas formas de relacionarse no pretende ser una discriminación hacia quien cree en la monogamia y la fidelidad de los pingüinos. Pero nunca está mal ampliar tus horizontes de conocimiento porque, ¿quién sabe lo que te depara el futuro?

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