Literatura erótica: lecturas para fantasear

Literatura erótica

Desde el Kamasutra hasta 50 Sombras de Grey, la literatura erótica ha evolucionado conforme lo ha ido haciendo nuestro concepto del sexo. En la actualidad es un género literario bastante comercial presente entre los principales títulos del momento. Si indagas un poco encontrarás obras que alcancen tus expectativas no sólo como amante curioso sino como lector voraz.

¿Qué engloba el género erótico?

Cuando de lo más obvio y explícito de la pornografía se pasa a la sutileza de escenarios mucho más elaborados, se suele hablar de género erótico. Tanto en el cine como en la literatura, ésta es una forma de expresión artística que presenta los siguientes rasgos:

  • Directa o indirectamente está relacionada con el sexo.
  • Evita lo obsceno y realza la belleza de lo sensual.
  • Puede contener escenas sexuales explícitas, pero se integran muy bien en un contexto que está al servicio de la historia.
  • Es un reflejo de los valores sociales y culturales de cada época.
  • Revaloriza el placer y la sensualidad ofreciendo una imagen del sexo mucho más elaborada que en la pornografía.

La literatura erótica en el tiempo

No vayas a pensar que E. L. James descubrió la pólvora con la saga 50 Sombras de Grey. El género erótico tiene mucha historia, aunque es cierto que nunca había estado tan presente en las librerías como durante la última década.

El sexo y el erotismo es algo que siempre ha interesado al ser humano. Mucho antes de la aparición del famoso Kamasutra en la India, existieron otros tratados sobre el sexo en los que, de manera más o menos detallada, se ofrecía todo un repertorio de posturas y prácticas amatorias. Por lo general, no eran más que apuntes eróticos incluidos en obras mucho más extensas que hablaban de diversos temas, como ocurre con el papiro de Turín o el papiro de Leide, escritos en el Antiguo Egipto.

También griegos y romanos hicieron sus pinitos en esto de la literatura erótica. De hecho, ellos sí que no se cortaban ni un pelo a la hora de describir las pericias amatorias de sus dioses, posturas, felaciones y rituales eróticos. Además, hablaban abiertamente de la homosexualidad, tanto entre hombres como entre mujeres. Algo que en la literatura erótica moderna no ha tenido cabida hasta hace relativamente poco tiempo.

Del recatamiento a la liberación

Durante la Edad Media y el Renacimiento el género erótico tendría que desarrollarse encubierto bajo el ideal del “amor cortés”. Durante esta época los autores se las ingeniaban para evocar con sus textos la sensualidad que no se podía expresar de manera tan abierta. El amor y la seducción eran parte de la caballería, pero tenía grandes limitaciones.

Con todo, alguno que otro intentó salirse del tiesto a pesar de las advertencias papales. Es el caso de los italianos Pietro Aretino y Marcantonio Raimondi, que llegaron a publicar I Modi, la primera obra europea ilustrada con posturas sexuales. Todos los ejemplares fueron requisados por el papa Clemente VII a mediados del siglo XVI . Curiosamente, 400 años después se encontró una copia de una copia, que es la única que ha llegado hasta nuestros días.

Francia, país de grandes literatos, se revelaría contra todos este tipo de censura y ya en el siglo XVII empezarían a aparecer folletos ilustrados con contenido no sólo erótico sino pornográfico. Un siglo después, el género se emplearía para satirizar sobre los convencionalismos y las costumbres. El máximo exponente de la literatura erótica durante la Ilustración fue el Marqués de Sade, con obras tan revolucionaras como los 120 días de Sodoma: vicio y perversión de personas pudientes encerradas en un castillo.

A Sade no sólo le debemos la aparición del concepto “sadismo” sino el origen de la novela erótica moderna. Textos que avanzan en torno a un argumento y que se atreven a hablar de los placeres carnales sin ningún tipo de censura.

libros eróticos

¿A qué se debe el auge de la literatura erótica en los últimos tiempos?

Cualquier forma de expresión erótica evoluciona de acuerdo a su tiempo. A veces se limita a seguirle la corriente y otras veces contraviene los convencionalismos sociales para tirar del carro de la evolución. Eso es precisamente lo que ha sucedido con el género erótico moderno: es a la vez causa y consecuencia de una mentalidad mucho más abierta.

Ya nadie se sorprende al encontrar novelas eróticas entre los best sellers del momento. Los lectores son curiosos y cada vez tienen menos complejos. El género erótico se ha instalado en lo cotidiano y está presente en la novela tradicional, las novelas gráficas y en otros subgéneros como el manga , el ecchi o el hentai , todos ellos de origen japonés. Entretenimiento y fantasía para todos los perfiles.

Sácale partido a lo que la literatura erótica te ofrece

Más allá de lo artístico y lo literario, estos libros tienen una aplicación real en tu vida sexual. Por el simple hecho de leerlos estarás abriendo nuevos horizontes en el plano de la fantasía y la experimentación. Además de pasar un rato agradable con una lectura fresca y estimulante en todos los sentidos, la literatura erótica puede ser empleada como una herramienta a la hora de mejorar ciertos aspectos de tus relaciones sexuales.

Más allá de las archiconocidas sagas eróticas escritas por Megan Maxwell, E.L. James y Audrey Carlan hay muchísimo por descubrir. Aprovechando que estamos en un mes tan literario, puedes ir haciendo hueco en la estantería para algunos de los títulos más excitantes del momento:

DesconocidaUna historia de chicos guapos y un montón de zapatos, de Cristina Prada. Una joven con un futuro prometedor y muchas ganas de darle un cambio radical a su vida. Tras unas vacaciones en París regresa a Nueva York convencida de que necesita un cambio radical.

Hambrienta, de Alissa Brontë. Se editó en diciembre de 2018 y en apenas tres meses ha cosechado ya grandes éxitos. Es una novela ágil, sensual e intrigante sobre una chica que vive entre los sueños y la realidad. Lo excitante es que el límite entre los dos mundos en ocasiones es muy difuso.

Desconocida, de Noe Casado. En su última novela, publicada en febrero de este mismo año, la conocida escritora burgalesa nos traslada al Londres de los años 30. En un ambiente de lujo y sobreprotección, la joven Gaby está a punto de descubrir lo divertido que es apartarse de los convencionalismos.

Si te interesa el tema y te apetece indagar un poco más el literatura erótica de calidad, deberías leer Las edades de Lulú, de Almundena Grandes, una de las grandes plumas femeninas de la literatura contemporánea española y además premio Sonrisa Vertical por este libro. También entre los grandes del género está El amante, de Marguerite Duras, que además cuenta con el aliciente de ser una obra pseudoautobiográfica basada en sus experiencias íntimas durante su vida en Indochina. Las dos cuentan con una versión cinematográfica.

¿Qué puedes sacar en claro de las novelas eróticas? Que la imaginación es una poderosa herramienta en la búsqueda del placer. Te encontrarás con situaciones inspiradoras, con prácticas que nunca habías imaginado, con escenarios insólitos a la hora de practicar sexo y con estupendas ideas que harán mucho más emocionantes tus encuentros íntimos. La motivación que estabas buscando para darle una pincelada de emoción y fantasía a tu vida sexual se encuentra entre estas páginas.

Del papel a la gran pantalla: libros eróticos que han sido llevados al cine

¿Lo de leer te da un poco de pereza? Tal vez es que no has encontrado el tipo de lectura que va contigo. Te podemos garantizar que si le das una oportunidad a la novela erótica no saldrás defraudado. Pero si quieres algo mucho más inmediato, más visual y en poco más de hora y media, deberías probar con las adaptaciones cinematográficas. Estas tres películas imprescindibles servirán como aliciente para despertar tu interés por el género en su versión literaria.

Diario de una ninfómanaMarqués de Sade: Justine (Jess Franco, 1969). Es una de las 34 películas que se han rodado inspiradas en las obras del conocido filósofo y escritor francés Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por su título de marqués. Napoleón ordenó el encarcelamiento del autor por este libro que trataba sobre las aventuras y desventuras de una huérfana con una intensa vida sexual.

Emmanuelle (Just Jaeckin, 1974). Sobre la obra homónima de Emmanuelle Arsan se han rodado infinidad de versiones. La primera, en los años 70, no consiguió evitar ser catalogada como película X. Y es que las tórridas escenas de sexo y masturbación así como la mítica bailarina que se introduce un cigarrillo en la vagina resultan impactantes incluso en la actualidad.

Diario de una ninfómana (Christian Molina, 2008). Otra autobiografía de las que causan sensación. ¿Cómo es el día a día de una mujer adicta al sexo? Obra polémica que obligó al Ayuntamiento de Madrid a retirar el póster de la película de las marquesinas de la calle.

El erotismo es un género complejo. Encontrar ese punto de equilibrio entre elegancia, sexo y provocación no siempre resulta sencillo. La literatura erótica se sumerge en el subconsciente para generar imágenes evocadoras con las que el pulso se acelera y las fantasías se ponen en movimiento. Deja que el pensamiento te lleve a un nivel de excitación superior y descubre el placer oculto entre líneas.

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