La primavera la sangre altera

Primavera

En diversual pensamos que la primavera es la estación más alegre del año, pues llega tras las bajas temperaturas del oscuro invierno y trae, junto al impulso creador de la naturaleza, la más explosiva creatividad. Los campos verdean con el milagro que acontece en las semillas, las deseadas flores aparecen, los árboles se preparan para dar sus frutos y en los animales se despierta el instinto sexual, que dará lugar a unas nuevas criaturas algunas semanas después. Pero, ¿es verdad que altera nuestra sangre?

Es indudable que el ánimo varía cuando llega la primavera, pues el incremento de las horas de luz y la llegada de agradables temperaturas producen cambios en el organismo que afectan igualmente a nuestras hormonas. Para algunos llega la temida astenia primaveral y otros sufren insomnio o ansiedad, pero también aumentan las ganas de salir y relacionarse, el apetito sexual y la fertilidad. No es extraño por este motivo que las antiguas fiestas paganas relacionadas con la renovación vital y la fertilidad se celebraran durante esta estación, o que muchos templos fueran construidos teniendo en cuenta la orientación del sol durante el equinoccio de primavera. Famosas son, por ejemplo, las primaverales y desenfrenadas fiestas bacanales romanas, que con el transcurrir de los siglos acabarían dando paso a nuestros carnavales.

La naturaleza ofrece esta misteriosa y placentera estación para ser disfrutada plenamente, y no hay mejor forma de hacerlo que preparar la piel para obtener el mayor goce sensual. Limpiar, exfoliar e hidratar la piel de todo el cuerpo es indispensable para obtener las más sublimes sensaciones cuando te deleites sexualmente con tu pareja. En primavera nuestros cuerpos se deshacen de la ropa, y deberían mostrar como nunca una piel que invite al placer. Y para aprovechar la primavera al máximo, ¿por qué no hacerlo en plena naturaleza como nuestros antepasados? «El sueño de una noche de verano», la extraordinaria obra de Shakespeare, nos muestra la fantasía que el amor saborea en un escenario natural.

Escápate los fines de semana para disfrutar del sexo en la naturaleza, pues la frondosa orilla de un río, una encantadora playa o un bosque milenario ofrecen cada primavera una gran carga sexual a tu relación de pareja. El oxígeno, el fresco olor de la hierba o el rumor de los árboles os hará vivir una experiencia única, y si disfrutáis de apasionantes noches en una casita rural y consumís durante esos días hortalizas de temporada recién recogidas, mucho mejor. La naturaleza nos transmite su energía vital a través del esplendor de esta época de renacimiento, crecimiento y voluptuosidad que es la primavera. ¡Déjate llevar!

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