‘Kabe-don’: la fantasía sexual que está de moda

Kabe-don

Intimidad y acoso. Tenemos el concepto de que los japoneses son en general muy educaditos, pero en esto del sexo tienen unos gustos baste particulares. El Kabe-don es una postura no necesariamente sexual con la que muchos personajes manga abordaban a las chicas en los cómics. Ahora es una de las principales fantasías eróticas de mujeres de todo el mundo.

Subidón de hormonas en los cómics japoneses

La cosa se puso de moda en Japón allá por el 2014 y tiene cierta lógica. Se ve que a las chicas de allá les pone la idea de que un hombre corpulento acapare su espacio. Esto te pasa en un país como SeducciónNoruega, con unos leños de hombres de metro noventa e igual no te dice nada. Pero se ve que los nipones son un poco canijos.

El culpable de esta moda era el protagonista de un cómic manga que acostumbraba a interactuar de éste modo con las féminas. Podría parecer una actitud un tanto machista por eso de que en el fondo se intuye algo de intimidación y en cierto sentido acoso, sobre todo cuando el chico en cuestión es de los de ni fu ni fa.

En cambio, quienes se ponen a estudiar este tipo de cosas como si tuvieran alguna relevancia (para luego ponerlo junto con los vídeos de gatitos y perritos en las noticias de Tele5 de las siete de la mañana), entienden que se trata de una manera de apelar a las fantasías sexuales de las mujeres, no a las de los hombres.

Total, que sea como sea esto del Kabe-don se ha convertido en una moda y como todas las modas ha terminado formando parte de la publicidad, de los videoclips, del arte… y por supuesto de la cultura erótica contemporánea.

¿Qué es lo que nos pone tanto del Kabe-don?

El concepto Kabe-don es la fusión de dos palabras japonesas. Kabe, que significa ‘muro’, y don que es el sonido de golpe contra la pared que hace el chico al aprisionar a la chica. No se trata sin embargo de una actitud agresiva, ni tan siquiera dominante. Para las mujeres que fantasean con este momento es simplemente un juego en el que la masculinidad y el deseo sexual se intensifican ante esa incertidumbre del “¿Me besará o no me besará?”.

Esta tensión erótica provoca en el público femenino gran nerviosismo y emoción. El hecho de que se trate de un estereotipo más añejo que el Havana Club Especial no parece demasiado preocupante ni en la cultura nipona ni en todos aquellos rincones del planeta en los que el Kabe-don se ha convertido en algo popular.

Con todo, no deja de ser una fantasía erótica un tanto particular. Tanto que podría llamarse ‘metafantasía’. Las chicas no esperan como damiselas desvalidas a que cualquier piltrafilla la aborde de esta manera tan poco educada en la vida real. Sólo es un supuesto que nos excita cuando forma parte de la ficción. Como los vampiros de Crepúsculo. A mi desde luego que no se me acerque ninguno en plan chulesco con estas tonterías porque puestos a elegir modas japonesas me decanto por el aikido.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *