Hábitos saludables después del sexo

Hábitos después del sexo

Normalmente ponemos el foco en cuestiones que afectan a la práctica sexual en sí. El coito, las posturas, las técnicas para incrementar el placer. A veces nos adelantamos un poco a estos momentos y hablamos también de la importancia de los preliminares. Pero hoy trataremos un tema también relevante en una relación íntima completamente satisfactoria: qué hacer después del sexo.

La relación sexual va más allá del placer

Al médico y filósofo griego Galeno se le suele atribuir una frase muy revelador “Triste est omne animal post coitum” que quiere decir algo así como que “Todos los animales están tristes después del coito. Por suerte, esta sentenciosa afirmación tiene una segunda parte que nos deja un poco mejor paradas, pues cuando Galeno continúa “praeter mulierem gallumque”, nos libra a la las mujeres y a los gallos de esta condición.

Con todo, no es el único pensador a lo largo de la historia que ha planteado esta cuestión de vacío después del sexo, conocida en el ámbito clínico como disforia poscoital. Por otro lado, ya hemos visto cómo las relaciones sexuales pueden provocar todo tipo de reacciones que pueden ir desde el éxtasis más extremo hasta el llanto, sin implicar la pérdida de conexión entre los dos miembros de la pareja.

En caso es que todos estos factores reflejan que en una situación en la que dos personas son capaces de alcanzar este nivel de intimidad, e comprensible que pongamos las expectativas en algo que vaya más allá del placer, por lo que aquello que es importarte prestar atención a todo aquello que viene después del sexo.

Ideas que refuerzan tu relación después del sexo

Todo depende del día que hayas tenido, del tipo de sexo que hayas practicado y de lo que te apetezca hacer. Pero en la medida de lo posible, es conveniente que un encuentro sexual, especialmente cuando ha sido intenso, no acabe de manera brusca con una vuelta en la cama o una visita al baño. Es como cuando terminas una sesión de spinning: hay que recuperar el ritmo y las pulsaciones normales de manera progresiva, así que tómate tu tiempo.Ducha juntos

Aquí tienes algunas ideas útiles para que la relación sexual acabe de una manera apropiada:

1 Reponer fuerzas: ¿te apetece algo para picar? Comer después de practicar sexo te ayudará a recuperar las energías consumidas, a compartir más tiempo con tu pareja y a tontear un rato con ella con más juegos y caricias.

2 Hablar sobre lo que acaba de suceder: ¿qué juegos habéis practicado? ¿Qué caricias son las que más os han gustado? ¿Qué os gustaría volver a repetir? Es el momento de verbalizar los sentimientos y conoceros mejor mientras entráis en ese agradable estado de letargo que os conducirá a un profundo y reconfortante sueño.

3 Una ducha juntos: tal vez después del sexo no se acabe la fiesta y sólo os haga falta una pausa para continuar con la diversión. Una ducha juntos es un momento muy íntimo y erótico durante el que la temperatura vuelve a aumentar y tras la calma se recupera la acción.

4 No perder nunca el contacto: contacto visual, contacto del cuerpo. Es importante que tras el sexo no se rompa ninguno de esos vínculos de manera brusca porque parecería como que una vez acabado el ‘trabajo’ hubierais perdido el interés el uno por el otro. Después del sexo las caricias son casi más importantes que durante los preliminares.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *