¿Qué nos hace gemir durante el sexo?

Gemir durante el sexo

Algunos hombres y mujeres presumen de ser unos amantes aventajados. Hay incluso quienes consideran que el hecho de hacer a sus parejas gemir durante el sexo es producto de sus grandes destrezas. Sin embargo, parecen ser otros los motivos por los que acostumbramos a hacer toda clase de ruiditos durante el sexo. ¿Te gustaría conocerlos?

Gemir durante el sexo: identificar el placer

Desde siempre se han asociado los gemidos durante el sexo con el placer. De hecho, el ser humano no es el único animal que emite ruidos durante el coito. También gimen los leones y algunas especies de monos e incluso las ratas. Pero el hecho de que los expertos no se pongan de acuerdo en eso de si los animales experimentan placer durante el acto sexual, hace sospechar que los gemidos humanos podrían no estar relacionados con el éxtasis de esta experiencia.

Por otro lado, es de destacar que las estadísticas demuestran que las mujeres hacen más ruidos durante el sexo que los hombres. Más allá del uso de un vocabulario específico para calentar el ambiente, el género masculino no suele ser tan dado a gemir durante el sexo. Este hecho obliga a pensar que tal vez en los sonidos femeninos hay algo más, totalmente disociado del orgasmo.

¿Es cierto que las mujeres gimen más que los hombres?

Los sexólogos las denominan ‘vocalizaciones femeninas copuladoras’ y, según unas investigaciones publicadas en el Archives of Sexual Behaviours, son un comportamiento muy habitual. Así que la próxima vez que oigas que las mujeres son más dadas que los hombres a eso de gemir durante el sexo, no te pienses que se trata de una creencia sin fundamento o un comentario un tanto sexista.

Es cierto. El cine pornográfico tradicional ha influido bastante negativamente en este aspecto, convirtiendo a las mujeres en una especie de plañideras durante el sexo mientras a los hombres se

Gemidos sexuales

les muestra silenciosos y hasta menos implicados en el tema. Ésta es una imagen que poco tiene que ver con la realidad pero que, en cierto modo, refleja algo que sí tiene algo de verdad: las chicas gimen más durante el sexo.

Así lo han demostrado los investigadores de las universidades de Leeds y Lancashire en un estudio cuyas conclusiones pueden resultar un tanto desconcertantes para el género masculino.

Motivos por los que es habitual gemir durante el sexo

Al parecer, este tipo de comportamiento más marcadamente femenino poco tiene que ver con el placer. Gemir durante el sexo no es una consecuencia del disfrute femenino sino de su psicología. Los gemidos femeninos actúan como un estímulo sonoro tanto para ellas como para ellos. Es una especie de juego sensorial con el que las mujeres, en cierto sentido, simulan encontrarse en un constante estado de clímax.

Esto resulta fascinante para los chicos, les excita más y les hace mantener el ritmo. Para que nos entendamos, los gemidos durante el sexo son el equivalente a esas palabras alentadoras que el público lanza a los corredores de una maratón, y para los chicos es algo que les facilita mucho llegar a la meta.

Gemidos sexualesUn amplio porcentaje de las mujeres que participaron en este estudio declararon haber constatado que estos eróticos ruidos durante el coito aceleraban el orgasmo masculino. Esta técnica les resultaba especialmente ventajosa en esos momentos en los que empezaban a percibir que el encuentro sexual se estaba prolongando más de la cuenta (algo que deberíamos analizar con detenimiento en alguna entrada de este blog). Los gemidos como un estímulo de refuerzo incrementan la excitación del momento y a menudo son utilizados por las mujeres como una ‘herramienta’ para poner punto final al encuentro de una manera sutil cuando están convencidas de que ellas no pueden experimentar más placer.

¿Gemir durante el sexo es fingir?

No tienen por qué ser dos cuestiones asociadas. Es verdad que los gemidos ayudan a enmascarar un poco el placer cuando éste no es tal como se esperaba. Pero si lo hacen es, precisamente, porque el hombre asocia estos sonidos al clímax y la mujer los asocia a su capacidad de provocar excitación en su pareja. En conclusión, se trata de una actitud que funciona en ambas direcciones.

Los sonidos durante el coito también se relacionan con el deseo, la euforia y la diversión. Aunque su intensidad no necesariamente  tiene que estar reñida con el grado de placer que se experimenta (el 87% de las mujeres aseguró que gemía igual antes y después de su propio orgasmo), las ‘vocalizaciones femeninas copuladoras’ son también una forma de comunicación efectiva. Con ellas se puede indicar a la pareja qué es lo que le gusta más que otras cosas, cuál es el ritmo que debe mantener o en qué momento del coito se encuentra.

 

Seguramente muchos chicos se hayan quedado un poco descolocados con esto de que los gemidos durante el coito no están estrechamente ligados a sus capacidades como amantes, pero no deberían molestarse por ello. Estas investigaciones también han constatado otra cosa: que las parejas que emiten sonidos durante el sexo disfrutan más y sacan a relucir sus mejores habilidades sexuales. En conclusión: no importa si los gemidos son consecuencia del placer o el placer es una consecuencia de los gemidos. Lo que importa es que, si el cuerpo te pide decir algo, no hay motivos por los que reprimirse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *