Filias sexuales de lo más curiosas

Filias sexuales

Aprovechando que la semana pasado fue la Fiesta del Cine, tuve maratón de películas. Para no descuidar mi vida sexual durante esos tres días de cine a saco, decidí ir a ver una película muy educativa: Kiki, el amor se hace. Es por eso que lo que hoy te traigo es una brevísima introducción a las filias sexuales. 

La película en cuestión es una libre adaptación de cinta australiana The little death. Salvando las diferencias, las dos utilizan como pretexto las prácticas y filias sexuales más peculiares para romper una lanza en favor de la tolerancia y la libertad en unos temas que siguen tratándose como extravagantes, prohibidos o tabú.

¿Trastornos o filias sexuales?

Chupar un pie

Es cierto que no se trata de la excitación en el sentido más ortodoxo. Es algo más que el rollito bondage, el fetish o los juegos de travestismo. Es algo tan poco habitual como que llegues al orgasmo simplemente con el tacto de un determinado tipo de tejido (elifilia) o la caricia de una planta (herbofilia).

¿Y qué opinan los expertos sobre esto? Bueno, tampoco vamos a decir aquí que sea lo más normal del mundo, pero salvo en aquellos casos en los que el deseo sexual es tan incontrolable que termina interfiriendo en la vida del sujeto o que implica forzar a otra persona a hacer algo que no desea, estas fantasías no son consideradas como patologías (parafilias) sino como simples filias. Con todo, están asociadas a un cierto componente de rechazo social que provoca marginación en quienes las tienen, por lo que en la mayoría de los casos se mantienen en secreto.

Algunos ejemplos de lo más curiosos

Para no destriparte la película y animarte a que vayas al cine a verla, te dejo con una lista de filias sexuales muy curiosas. Algunas aparecen en Kiki, el amor se hace y otras las encontrarás mejor explicadas en cualquier manual de psicología sexual.

  1. Dacrifilia: te pones a mil cuando ves llorar a alguien desconsoladamente.
  2. Abasofilia: las personas cojas te dan mucho morbo.
  3. Axilismo: “cariño, ¿me puedo hacer una paja con tu sobaco?”.
  4. Hierofilia: como vea una cruz, pierdo el control.
  5. Knismolagnia: las cosquillas no sólo provocan risa sino orgasmos.
  6. Pigofilia: el roce de tu culito me hace perder la cabeza.
  7. Sitofilia: menú de pepinos y zanahorias… o cualquier cosa que sirva para comer y penetrar.
  8. Oclofilia: es que es llegar a esa reunión multitudinaria y ya se te eriza la piel.
  9. Nasofilia: “Miente, Pinocho. ¡Miente!”.
  10. Misofilia: ¿te has preguntado por qué tu chico no se cambia de gayumbos?

Te animo a que sigas investigando porque se trata de un tema muy interesante. ¿Tienes tú alguna filia que te gustaría compartir en este blog?

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