Feromonas sexuales: el olor del amor

Feromonas sexuales

¿A qué huele el deseo? No, no es una pregunta de anuncio de compresas. Si alguna vez te has preguntado por qué de repente una persona te resulta de lo más atractiva, hoy encontrarás la respuesta en este post en el que profundizamos en el interesante tema de las feromonas sexuales.

¿Qué son y cómo funcionan las feromonas sexuales?

Tanto las personas como los animales segregan una serie de sustancias químicas que, al ser interceptadas por otros seres vivos pueden provocar un determinado tipo de respuesta. El significado Sexo y feromonasy alcance de las feromonas es muy fácil de entender si pensamos, por ejemplo, en cómo las hormigas se informan unas a otras acerca de donde se encuentra el alimento o en cómo los perros son capaces de seguir un rastro empleando únicamente su olfato.

¿También los seres humanos tenemos estas capacidades? En parte sí, sobre todo si pensamos en las feromonas sexuales. En los seres humanos, el objetivo de estas sustancias es muy claro: despertar el interés y el deseo sexual en otras personas. ¿Por qué? Porque se trata de una cuestión de instintos y de supervivencia. La atracción entre dos personas genera un vínculo, y los vínculos representan protección y perpetuación de la especie.

¿De dónde vienen esas partículas tan especiales?

El cuerpo humano segrega estas sustancias, generalmente a través del sudor de las axilas y las secreciones genitales. Pero no nos vayamos a confundir: las feromonas sexuales no tienen un olor particular y mucho menos un mal olor. Son sustancias que se evaporan en el aire y que cualquier persona cercana podría identificar mediante su sentido del olfato gracias a los sensores especiales de nuestra nariz.

Esos sensores transmiten al cerebro una valiosísima información referente a las características de la persona que las segrega. Una información que el cerebro conecta con las regiones que controlan la reproducción y que de un modo instintivo provocan un aumento del interés sexual entre individuos.

Feromonas sexuales masculinas y femeninas

Con lo que ya te he contado, seguro que has podido deducir que cada género tiene su propio tipo de feromonas sexuales. Hemos dicho que las feromonas son señales químicas de reconocimiento que emplean todos los animales. En el caso de los seres humanos, ese reconocimiento sirve para identificar al género masculino y al femenino, provocando un incremento de la atracción sexual y la libido.Feromonas masculinas y femeninas

¿Son diferentes las feromonas sexuales en hombres y mujeres? Por supuesto que sí. Ni siquiera son iguales entre personas del mismo sexo. Al igual que los genes, cada persona segrega un tipo determinado de feromonas sexuales y de ellas depende en gran medida eso que conocemos como sex appeal.

No obstante, no hay que olvidar que esta capacidad de detectar en el aire la presencia de feromonas masculinas o femeninas no está únicamente dirigida a fines lúdicos o eróticos. En realidad, se trata de algo mucho más primitivo. La segregación de feromonas (un término derivado de dos palabras griegas: pheran (transferir) y hormas (excitar)), está muy vinculada a cuestiones reproductivas. Al parecer, nuestros antepasados se fiaban mucho de las reacciones que provocaban estas sustancias y que hacían más atractivos a los hombres con mejor genética y a las mujeres en período de ovulación y, en consecuencia, más fértiles.

El uso de productos con feromonas sexuales

Perfumes con feromonasResulta obvio pensar que hoy en día los estudios de la denominada ‘química del amor’ no se limitan únicamente al plano reproductivo. Había que sacarle el máximo partido a estas partículas invisibles e inodoras que segrega el cuerpo para hacernos más atractivos, y la cosmética erótica lo ha conseguido.

Actualmente puedes encontrar en el mercado numerosos productos (aceites de masajes, lubricantes, perfumes, barritas de incienso…) que se comercializan como complementos afrodisíacos con una importante concentración de feromonas en su base de composición. Está demostrado que incluir este tipo de productos durante los juegos preliminares incrementa el deseo sexual y la atracción erótica hacia la otra persona, por lo que en muchas ocasiones se vende también como perfume para uso habitual.

Las feromonas sexuales no son la panacea a tus problemas de ligoteo o a la pérdida de interés en los temas de dormitorio. Sin embargo, son una importante ‘guía de atracciones’ que de manera inconsciente quiere conducirnos hacia el placer, por lo que no hay que desmerecer sus sorprendentes capacidades. Si buscas una poción milagrosa, estás lejos de conseguirla a través de los productos con feromonas. A la hora de seducir a otra persona entran en juego muchas otras variables. Con todo, un producto de calidad que contenga este tipo de sustancias químicas siempre será muy efectivo para darte ese empujoncito que necesitas e incrementar la secreción de sustancias que tu cuerpo genera de manera natural.

 

El poder de las feromonas sexuales depende mucho de la herencia genética de cada persona y de la calidad con la que los fabricantes hayan sintetizado estas moléculas para incluirlas en sus complementos eróticos. Pero es indiscutible que nuestros instintos primarios siguen funcionando es esa parte de la excitación y del deseo al que ni siquiera la ciencia ha sido capaz de acceder.

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