¿En qué consiste la reconstrucción del himen?

Reconstrucción del himen

Hace unos días leí una noticia que me dejó sorprendida. Al año, alrededor de 500 mujeres de la Comunidad de Madrid se someten a una intervención para la reconstrucción del himen. La única vez que había oído hablar de este tipo de intervención fue cuando Leticia Sabater declaró haber “recuperado su virginidad”. Pero, al parecer, es algo mucho más frecuente de lo que imaginamos.

Reconstruirse el himenMotivos por los que reconstruirse el himen

La noticia a la que me refiero tiene ya unos cuantos años y la encontré como suelo encontrar todo lo interesante por Internet: saltando de un tema a otro. El caso es que acabé con estas cifras que me dejaron descolocada porque es un tema del que no tenía ni idea.

El principal motivo (y acaso el único) por el que las mujeres se someten a una operación para la recuperación del himen es recuperar la virginidad. Puede resultar un poco absurdo, pero el concepto de “pureza” sigue teniendo mucho peso en algunas culturas, por ejemplo, la gitana y la musulmana. En determinados contextos étnicos y culturales, una mujer “desvirgada” fuera del matrimonio es una deshonra. No soy nada partidaria de este tipo de discriminación, pero entiendo que, en situaciones de este tipo, reconstruirse el himen resulta menos costoso que cambiar la tradición.

No en vano, un 80% de las mujeres que se someten a este tipo de intervenciones son gitanas o musulmanas que están a punto de casarse y que se ven obligadas a encubrir su vida sexual mediante esta práctica. En menor porcentaje, están las prostitutas que, reconstruyendo su virginidad, se garantizan una considerable subida en su caché por mantener relaciones sexuales con un hombre. Y en último lugar están las mujeres que, con un himen intacto, se ven más capaces de satisfacer a una nueva pareja. En resumen, me parecen todos motivos de los más arcaicos y más propios de la Edad Media que de los tiempos que corren. Un despropósito.

¿En qué consiste la reconstrucción del himen?

La mujer “inmaculada” sigue siendo la fantasía de muchos hombres así como una imposición en muchas culturas. Más allá de si nos parece o no un hecho reprobable, hay algo positivo para las mujeres que deciden someterse a este tipo de cirugía: no resulta dolorosa. Es un hecho que hay que subrayar ya que no sería el primer caso en el que, para satisfacer las exigencias del patriarcado, las mujeres se ven obligadas a someterse a prácticas que no sólo resultan denigrantes sino muy dolorosas (entre ellas, la ablación).

La reconstrucción del himen se puede realizar aplicando varias técnicas (himenoplastia, himenorrafía o reconstrucción del anillo himeneal), que se ajustan a las circunstancias de cada paciente y al tiempo que el himen lleva roto. Por lo general, es una intervención quirúrgica de apenas 15 minutos que se desarrolla con anestesia local y que permite a la paciente regresar a casa a pie tras la operación.

En esencia, se trata de una sutura que une directamente las partes desprendidas (en los casos en los que no ha pasado más de un mes de la rotura), los restos existentes o una réplica de los tejidos originales fabricada a partir del epitelio vaginal. Salvo en este último caso, en el que el proceso de cicatrización es más largo, en los dos casos anteriores la paciente puede volver a mantener relaciones sexuales con penetración aproximadamente un mes después de la intervención.

¿Cuánto cuesta una operación de reconstrucción del himen?Precio reconstrucción himen

Parece mentira que en pleno siglo XXI aún estemos hablando de estas cosas pero, en el sentido más estricto, podríamos decir que la virginidad de una mujer en España tiene un precio. La reconstrucción del himen cuesta en torno a los 2.000 euros. Aparte de por aquellas cuestiones culturales que comentaba anteriormente, es una operación que desde hace unos años se está poniendo de moda por el simple hecho de la “exclusividad”.

Como muchas otras modas un tanto absurdas, es una intervención que se hizo popular hace ya unos cuantos años en EE.UU y que desde hace tiempo se ha venido normalizando en muchas clínicas de estética españolas. Junto a la reconstrucción del himen, muchos de estos centros ofrecen otro tipo de tratamientos para los genitales femeninos como el rejuvenecimiento vaginal, el injerto de vello púbico o las inyecciones de colágeno en el Punto G, que supuestamente mejoran la intensidad de los orgasmos.

 

¿Es la reconstrucción del himen una práctica revolucionaria o nos retrotrae a lo más arcaico de la sexualidad? Yo soy más de la opinión de que popularizar este tipo de intervenciones únicamente sirve para fomentar roles marchitos y reforzar la idea de que la sexualidad femenina está al servicio del hombre. Por otro lado, está demostrado que el himen no sirve como prueba fehaciente para justificar esa ridícula idea de “pureza” ya que 1 de cada 1.000 mujeres nace sin él y además éste puede desprenderse de manera natural sin necesidad de penetración e incluso sin que su ruptura conlleve a un sangrado notable.

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