El sexo vainilla: siempre dentro de lo tradicional

Las claves del sexo vainilla

¿Habías oído antes esta expresión? Lo del sexo vainilla es algo mucho más sencillo de lo que te imaginas, pero conviene que estés al tanto del uso de este término para saber de qué se está hablando.

La nueva tendencia erótica que no tiene nada de novedoso

Sí, ya sé lo que estarás pensando: que esto es una contradicción. ¡Pero es cierta! Por sexo vainilla se entienden todas esas prácticas eróticas tradicionales que han sido, son y seguirán siendo parte de nuestros encuentros sexuales. ¿Y por qué? Por una sencilla razón: los clásicos nunca mueren.

Es más, algunos clásicos no sólo se conservan sino que de cuando en cuando vuelven a ponerse de moda. Y algo así es lo que ha sucedido con esto del sexo vainilla, una revisión de los juegos y posturas eróticas más conservadoras para adaptar los clásicos a la vida moderna.

Lo veíamos hace poco cuando nos referíamos a cómo la postura del misionero podía presentarse de numerosas maneras. Pues con esto del sexo vainilla es algo más o menos parecido. Los clásicos vuelven a estar de moda.

¿Por qué se denomina sexo vainilla?

Buena pregunta. No sé si la respuesta que te voy a dar va a ser demasiado convincente, pero es que en estas cosas de la moda y las tendencias lo mejor es no apostar por argumentos demasiado elaborados.

Este término se acuñó por una sencilla razón. Imagínate que vas a una heladería de esas que tienen tropecientosmil sabores y, después de haber estado un rato dudando entre el helado de maracuyá con nueces de macadamia y el de guayabo con semillas de amapola, al final vas y te pides el helado de vainilla. ¡El de toda la vida!

Digamos que se trata un poco del sexo de ‘sota, caballo y rey’. Todo aprendido de memoria, como las tablas de multiplicar antes de que todos lleváramos el móvil siempre en el bolsillo. El sexo vainilla es el sumun de las relaciones sexuales tradicionales. ¿Te parece demasiado aburrido? Pues no vayas tan rápido porque la verdad es que es un tema que da mucho que pensar.

No existe sexo bueno y sexo malo

Estamos acostumbrados a realizar esta distinción cuando en realidad cualquier tipo de sexo es susceptible de convertirse en la mejor experiencia de tu vida. A pesar de que el sexo vainilla sea a más básico de todos los sabores disponibles en la carta erótica, no tiene por qué ser un sexo de baja calidad.

Moda del sexo vainillaLos encuentros de dormitorio clásicos no son necesariamente ni rutinarios ni aburridos. Son, sencillamente, una práctica perfecta para aquellos amantes que saben disfrutar de sus momentos de intimidad sobre todo cuando estos no vienen acompañados de ninguna complicación extra.

No hace falta dejarse las caderas, el cuello y hasta los higadillos en adoptar una posición sexual que más que placer va a producirte unas terribles agujetas al día siguiente. Sin ánimo de quitarle importancia a eso de ser innovadores y de explorar otras formas de estimulación para descubrir qué es lo que más nos gusta, quiero romper una lanza a favor de lo tradicional y de la relevancia de estas prácticas en una vida sexual saludable en todos los aspectos.

¿Por qué muchas parejas optan por la opción más sencilla?

Alguien dijo en alguna ocasión eso de que “en la sencillez está el gusto”, y en este caso es una apreciación que se puede aplicar perfectamente. ¿Por qué alguien optaría por el sexo vainilla en lugar de hacerle un repaso a las rocambolescas posturas que aparecen en ocasiones en el cine porno? Por una sencilla razón: resulta mucho más cómodo.

Sí, éste es el factor decisivo en el éxito del sexo vainilla: a menos complicaciones, más placer. Por supuesto que esta ecuación tiene muchos matices, pero es fácil comprender por qué algunas parejas prefieren dejarse de piruetas e ir a por lo que ya saben que les gusta.

Hay quienes asocian estas prácticas a una tendencia más suave y cariñosa dentro del sexo que habría surgido en la década de los 80 como respuesta a la popularidad del bondage y al auge de los juegos fetish. De hecho, dentro de la cultura del BDSM el sexo vainilla es un apelativo que en cierto modo descalifica esos gustos más tradicionales a los que considera desfasados y aburridos.

Sin embargo, seguro que ya has podido comprobar que no hace falta incluir elementos BDSM en el sexo (tanto el que es penetrativo como el que no lo es) para alcanzar el clímax durante tus relaciones sexuales. Por ese motivo, desprestigiar de esta manera el sexo vainilla tampoco parece lo más adecuado.

Ventajas y desventajas del sexo suave

La clave del placer está en el consenso y en hacer lo que en cada momento os resulte más placentero. Partiendo de esta base podemos concluir en que, efectivamente, el sexo suave o vainilla presenta algunas ventajas frente a otras prácticas más innovadoras:

  • Sabes perfectamente de qué va la cosa.
  • No vas a tener agujetas al día siguiente.
  • Si no dispones de demasiado tiempo, te viene genial.
  • En una relación esporádica y en la que no hay mucha confianza, nunca falla.

Nuevas formas de sexo

Por el contrario, este tipo de prácticas también tiene sus aspectos negativos:

  • Puede llegar a hacer que te encasilles en los placeres más inmediatos.
  • Si no hay acuerdo en la pareja, tal vez uno de los miembros busque la emoción que le hace falta con otra persona.
  • Aunque resulte más cómodo, hay algunas zonas del cuerpo que para una excelente estimulación necesitan algo más de complejidad.

 

En resumidas cuentas, esto del sexo vainilla no está nada mal siempre que tengas en cuenta que se trata de un juego como cualquier otro y que siempre existen alternativas para cuando te apetezca practicar algo diferente.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *