¿El deseo sexual aumenta en primavera?

deseo sexual primavera

Con los cambios de temperatura y los días más largos, el panorama se presenta muy diferente. Tu cuerpo también experimenta una explosión de sensaciones con la llegada de la primavera. Entre esos cambios, el deseo sexual se incrementa durante estos días en los que, como abejitas, todos vamos buscando nuestra flor. ¿Has encontrado ya la tuya? Es la mejor manera de disfrutar plenamente de estos meses.

El refranero popular rara vez se equivoca

Ya lo dice el refrán: “La primavera, la sangre altera”. Y como sucede con todo lo relacionado con la sabiduría popular, hay mucho de verdad en esta afirmación. El refranero rara vez se equivoca y si nos augura unos meses repletos de actividad, por algo será.

No tienes más que mirar cómo se arrebata la naturaleza durante estos meses. Las abejas se vuelven locas, los campos empiezan a florecer y los pajaritos se dejan la voz en sus cortejos. Los humanos también somos un poco así. Con la primavera estamos más en activo, sacamos del armario la ropa más colorida y sexy y estamos más predispuestos a conquistar y ser conquistados.

Todo este cóctel de transformaciones también tiene su repercusión en el deseo sexual. Seguramente ya hayas empezado a experimentar los síntomas y ni siquiera te has dado cuenta. Si eres de los afortunados que no sufren las consecuencias de las alergias y de la astenia primaveral, vas a necesitar un complejo vitamínico para sobrellevar estos meses porque son propicios para estar a tope desde el punto de vista sexual.

Primavera y deseo sexual

¿Por qué nos altera la primavera?

No pienses que estas cosas pasan por casualidad. Existe una explicación científica al aumento del deseo sexual durante la primavera. ¿Por qué nos sentimos sexualmente más activos durante estos meses? ¿Qué hace que nuestra libido aumente? ¿Cuál es la relación que existe entre la primavera la vida sexual? La explicación no responde a una única causa sino a un conjunto de variables que, casualmente, coinciden en un mismo período de tiempo:

1. La luz del sol: eso de que los días sean más largos hace que nuestro organismo se trastoque. Y sabes que a partir del equinoccio de primavera los días son más largos que las noches. Aunque seas un ave nocturna y lo tuyo sea el ligoteo a altas horas de la madrugada, este cambio te resultará muy beneficioso. Con el aumento de luz natural el cuerpo produce más vitamina D y esta a su vez influye en la producción de testosterona, las hormonas masculinas. Cuanto más tiempo brille el sol en el cielo, más deseosos se vuelven los chicos.

2. Llega el buen tiempo: aparte de que subida de las temperaturas invita a socializar más, estar más en la calle y tomarse algo en las terracitas, también hay una explicación científica sobre cómo este aspecto afecta a nuestra libido. Al tomar el sol el cuerpo libera endorfinas, ese neurotransmisor asociado a la calma y a la felicidad. Tanto es así que la primavera se convierte en una época genial para dejar atrás el estrés y la ansiedad, disfrutado un poco más de la vida. No hace falta que nadie nos explique a estas alturas que el estrés actúa como inhibidor del deseo sexual. Si logramos desterrarlo de nuestras rutinas, tendremos más opciones de llevar una vida sexual saludable.

3. Tu nariz se pone en pie de guerra: el olfato es uno de los sentidos más importantes en relación al deseo sexual. No obstante, seguro que en el catálogo de Diversual te has encontrado con productos de cosmética erótica que incluyen feromonas, esa sustancia que apela a nuestro instintos más primarios para genera atracción a través del olor. En primavera nuestro cuerpo huele más. No hay que llegar a los extremos del sudor, ya que éste resultaría desagradable. Pero la calidez de los días hace que de nuestro cuerpo emanen fragancias sutiles que el sentido del olfato es capaz de reconocer. Son los antígenos leucocitarios humanos, una sustancia que está presente en prácticamente todos los animales y que explica por qué hay parejas que nos resultan más ‘convenientes’, al menos desde un punto de vista estrictamente científico y en base a cuestiones evolutivas.

4. Los cambios en la dieta: la ingesta calórica tiende a disminuir con la llegada del calorcito. Es cierto que habrá otros muchos productos que te tienten durante estos meses, como un buen helado o unas cervecitas y unas tapitas. Pero a nivel general, durante el otoño y el invierno las comidas habituales son más calóricas porque nuestro organismo, que es muy inteligente, así lo reclama. Al disminuir la ingesta inconsciente de calorías no sólo es posible que tal vez rebajes un poco el peso o el volumen. También tendrás digestiones menos pesadas, dormirás mejor y te sentirás más enérgico. Todo esto ayuda a que te sientas más en forma y activo, también en el aspecto sexual.

5. Un cambio de aires que te sienta genial: es evidente que cuanta menos ropa usamos, más sexys estamos. Despedirte de la bufanda, el abrigo y los guantes y empezar a enseñar las piernas o el escote, como mínimo nos hace más ‘llamativos’. Es otra manera de despertar el interés de quienes nos rodean, así que nos preocupamos especialmente por tener un aspecto impecable, un bronceado de envidia y un look sensacional. ¿Cómo íbamos a pasar inadvertidos si nos gustamos tanto?

Cómo gestionar el aumento del deseo sexual en primavera

Con esto de que la primavera la sangre altera es muy fácil perder el control. Ya sabemos que los extremos no son buenos, ni cuando hablamos de escasez ni cuando hablamos de exceso. Los beneficios que puede traer la primavera a nuestra vida sexual deben gestionarse adecuadamente para sacarles todo el provecho sin que se conviertan en un problema.

¿Y por qué el deseo sexual puede convertirse en un problema? Imagina que no tienes pareja estable o que te cuesta relacionarte de un modo tan íntimo. O por el contrario, que llevas muchos años compartiendo intimidad con otra persona pero que los dos no experimentáis del mismo modo este incremento del deseo sexual.

El no poder canalizar de una manera saludable nuestra libido puede tener repercusiones negativas tanto a nivel físico como emocional. El deseo sexual hiperactivo puede interferir en las actividades cotidianas y generar ese estrés del que precisamente tratamos de huir. Es importante redirigir apropiadamente esos impulsos para encontrar un equilibrio saludable.

  • Practicar ejercicio al aire libre.
  • Trabaja las relaciones personales desde una perspectiva no sexual.
  • Ocupa tu tiempo libre en todo tipo de actividades.
  • Evita la sobreestimulación sexual (pornografía, literatura erótica, etc).
  • Recurre con al yoga y la meditación para canalizar esos impulsos.
  • Todos estos hábitos saludables en tus rutinas te ayudarán a mantener el equilibrio necesario para que disfrutes del sexo y de este aumento natural de la libido de un modo mucho más saludable.

Por otro lado, es interesante recordar que mujeres y hombres tienen un comportamiento hormonal muy diferente y que éste también influye en la respuesta de nuestro organismo frente a los estímulos sexuales. ¡Ni en esto nos ponemos de acuerdo! Según revelan los estudios en relación a la producción de hormonas vinculadas al deseo sexual, los hombres experimentan un mayor nivel de actividad durante el día mientras que las mujeres lo experimentan durante la noche.

deseo sexual parejas

Aprovecha el aumento de libido para mejorar tu sexualidad

Sácale partido a tu apetito sexual para ponerte al día en algunas de esas tareas eróticas que siempre dejamos pendientes. El despertar primaveral es la excusa perfecta para ponerte manos a la obra y volver a encender la llama de la pasión, tengas o no pareja.

  • Estás menos cansado.
  • Hay más ganas de probar cosas nuevas. ¡Atrévete!
  • Te sientes repleto de energía.
  • Apetece pasar más tiempo con otras personas.
  • Te desinhibes y te resulta mucho más sencillo mostrarte tal como eres.

Con todo, estos cambios tan positivos no son algo milagroso. El apetito sexual se puede beneficiar de determinadas circunstancias, pero si no lo trabajas habitualmente, no esperes disfrutar de sexo desenfrenado durante la primavera.

Es un buen momento para replantearte cómo de saludable está tu vida sexual y de qué manera te puedes beneficiar de esta estación para darle un nuevo impulso. No en vano, cuanto más sexo practicas más ganas tienes. Así que si normalmente la falta de tiempo, la rutina o el estrés reducen tu interés por estos momentos de intimidad, ahora tienes las herramientas necesarias para revertir esta situación.

 

Casi siempre encontramos una excusa para inhibir, retrasar o ignorar el deseo sexual y muy pocas veces las circunstancias están tan a nuestro favor como durante la primavera. Ponte en marcha y sal del ‘modo hibernación’ porque la primavera ha llegado y el cuerpo te pide que te despereces.

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