¿Dolor durante el sexo?

Dolor durante el sexo

A pesar de que debería ser un momento de intimidad y desinhibición muy agradable, el dolor durante el sexo puede hacer que para muchas mujeres las relaciones íntimas se conviertan en todo un suplicio.

El origen del dolor durante el sexo y cómo ponerle fin

Cuando se producen este tipo de situaciones tan incómodas a la hora de practicar sexo con tu pareja, el dolor durante el coito puede tener un doble origen. Por un lado se puede deber a un problema de tipo motor, es decir, a alguna deficiencia de tipo estructural en tu anatomía, como por ejemplo una vagina demasiado pequeña o estrecha, algo bastante común en las chicas más jóvenes o en aquellas mujeres que nunca han pasado por un parto. En el otro extremo están los dolores asociados a la llegada de la menopausia. Tanto en uno como en otro caso existen terapias para ayudar al cuerpo a adaptarse a este tipo de cambios hormonales y estructurales. Y si quieres una ayuda extra, los ejercicios de Kegel con bolas chinas están de tu parte.

Dolor sexoPor otro lado están los temas de salud, las irritaciones vaginales y vulvares, las inflamaciones de la vulva o la vagina (vestibulitis o bartolinitis), infecciones (como la candidiasis), las enfermedades de transmisión sexual o la presencia de quistes ováricos. Las revisiones ginecológicas regulares son muy importantes para mantener a raya todo este tipo de cuestiones. En la mayoría de los casos se trata de patologías que se resuelven fácilmente administrando óvulos y antibióticos, pero es necesario que tu ginecólogo realice un seguimiento para que no se conviertan en infecciones recurrentes. Además, es un fastidio no poder disfrutar plenamente del sexo por culpa de estas molestias.

Con todo, en la mayoría de los casos el dolor durante el sexo se produce por un problema de lubricación y este tipo de disfunciones tienen su origen en cuestiones psicológicas. Así que si es cuestión de echarle la culpa a alguien, no culpes a tu pareja ni te culpes a ti misma. Culpa al estrés. En este artículo sólo le he dado algunas pinceladas a estas cuestiones pero al tratarse de un tema tan complejo, más adelante lo abordaré con un post mucho más completo sobre el vaginismo y la dispaurenia. ¡No te lo pierdas!

La falta de lubricación y el miedo al dolor

Contrario a lo que muchas mujeres pueden pensar, la falta de lubricación durante el coito no es una patología asociada a la edad. También puede sucederle a las mujeres jóvenes y en la mayoría de los casos está relacionada con dos factores: el estrés que provocan problemas que no tienen por qué estar estrictamente relacionados con el sexo (desde cuestiones conyugales hasta problemas en el trabajo o en el vida cotidiana) y el propio miedo a sentir dolor durante las relaciones sexuales. Digamos que el temor a no lubricar correctamente es algo que termina retroalimentándose y convirtiéndose en un problema de tipo psicológico. Por lo tanto, es desde la psicología desde donde debes ponerle remedio.

Miedo al dolorPor supuesto que el uso de lubricantes te va a ayudar muchísimo a mejorar la calidad de tus relaciones sexuales, pero es importe que no trates de camuflar esta situación y que la hables abiertamente con tu pareja. Explícale cómo te sientes, hazle saber que esa incomodidad no se debe a que ya no te agrade su compañía, ni sus caricias ni mucho menos compartir situaciones tan íntimas con él. La falta de lubricación no significa falta de deseo, pero cuanto más te obsesiones con el tema, más te costará encontrarle una solución.

No te agobies. Una relación sexual no siempre tiene por qué implicar penetración. Aprende a jugar, a conquistar, a seducir. Tómate tu tiempo y disfruta del erotismo de los masajes, los besos, las caricias… Tu cuerpo tiene que encontrar su momento, su espacio y su estado de relajación para poder entregarse al sexo sin complejos. Planteároslo como una buena oportunidad para redescubrir todo aquello que os excita sin que la penetración tenga que ser obligatoriamente el último paso del manual de instrucciones. Cuanto menos programado esté todo, más cómoda te sentirás. ¡Deja que la situación fluya y disfruta del momento!

 

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