Cuidados para la vagina: el placer de estar sanas

Cuidados para la vagina

Perdona que sea tan directa pero, ¿sigues alguna rutina de higiene íntima? La salud sexual femenina depende mucho de ello, por lo que no debes descuidarla si quieres seguir disfrutando de una vida íntima satisfactoria. En este post te voy a explicar algunos de los cuidados para la vagina más eficaces.

Conoce tus partes íntimas para aprender a cuidar de ellas

Esto de mejorar la calidad de tus relaciones sexuales no es algo que vaya a suceder por arte de magia. Mantener una excelente salud vaginal es todo un proceso, como el de purificar e hidratar la piel de la cara, exfoliar los brazos o hacer estiramientos de piernas.

En el caso de la zona genital de la mujer, la cosa va todavía más lejos. Esta compleja ‘herramienta de placer’ es además un órgano de procreación con muchos entresijos. Los cuidados para la vagina te van a permitir gozar de una mayor satisfacción sexual y mejorar las condiciones de tu fisionomía para olvidarte de muchos quebraderos de cabeza.

¿Cuál es el secreto? Conocerse a una misma. Saber qué te sienta bien y qué resulta perjudicial. Y es que, lo creas o no, con el paso del tiempo se van adquiriendo hábitos aparentemente inofensivos que a largo plazo resultan contraproducentes para tu salud sexual.

Los cuidados para la vagina cambian en función de la edad

Lo más recomendable es empezar a adquirir unos hábitos de higiene efectivos desde la adolescencia. En ese momento en el que las hormonas comienzan a disparatarse, también tu cuerpo empieza a sufrir las primeras modificaciones.

La llegada del período supone un cambio radical para la mujer, tanto a nivel físico como hormonal. Se inicia entonces una compleja transformación con la que su fisionomía se adapta a las nuevas circunstancias con el propósito de poder concebir en un futuro próximo.Cambios de la vagina con la edad

Los labios exteriores empezarán a reducir su volumen a partir de los 20 años al tiempo que el interior de la vagina comenzará a dilatarse. Ésta será la morfología de tus órganos genitales durante los años de plenitud reproductiva. A medida que pase el tiempo y se aproxime la menopausia, los músculos del suelo pélvico se irán debilitando, los tejidos interiores de la vagina recibirán menos flujo sanguíneo y el revestimiento de los genitales se volverá más delgado y menos terso.

Sin una buena rutina de higiene y tonificación íntima, la vagina termina envejeciendo de manera mucho más rápida, algo que no sólo resultará problemático a la hora de mantener relaciones sexuales plenamente satisfactorias sino también a la hora de controlar otros aspectos de tu salud como la incontinencia urinaria.

Muchas mujeres comienzan la menopausia sometiéndose a costosas intervenciones quirúrgicas de rejuvenecimiento genital. Sin embargo, tomando las medidas adecuadas y llevando a cabo los cuidados para la vagina de manera regular, no será necesario pasar por quirófano para seguir siendo una mujer sana y sexualmente feliz.

Recupera la salud sexual con estos cuidados para la vagina

Hoy es un buen día para que empieces a cuidar tus zonas íntimas como es debido. Las pautas que te muestro a continuación son los típicos consejos que te daría el ginecólogo o un experto en sexología si pasaras por su consulta. Pequeños cambios en tus rutinas que se irán convirtiendo en hábitos y que pronto pasarán a formar parte de lo cotidiano, porque lo ‘normal’ es sentirse bien.

1. Buena alimentación y peso adecuado: no hay nada peor para la musculatura del suelo pélvico que los constantes cambios de peso. El temido efecto yo-yo no sólo provoca secuelas a nivel estético (entre ellas, las estrías) sino que resulta muy perjudicial para los músculos que rodean a la vagina. Lo mejor es mantenerse estable en un peso adecuado y con una alimentación equilibrada que incluya fruta variada, yogur y ajo, antibacterianos naturales que además de hidratar los tejidos crean una barrera contra posibles infecciones.

2. Ejercicios de Kegel: aparte de los cambios bruscos de peso, hay otros factores que pueden afectar a tu musculatura pélvica como el desgaste natural que provoca la edad o los partos. Para afrontar estas situaciones es muy recomendable empezar a trabajar la musculatura que rodea a la vagina con ejercicios de contracción y de relajación. Las bolas chinas son perfectas para realizar este tipo de entrenamientos íntimos.

3. Opta siempre por lo natural: las duchas vaginales no son, en principio, contraproducentes, pero no Mejora la salud de tu vaginaconviene abusar de ellas. Además, hay que valorar muy bien qué tipo de productos vas a utilizar y cuáles son sus beneficios reales. Muchas de estas sustancias incluyen químicos que únicamente se concentran en dejar un buen olor genital sin tener en cuenta que pueden estar dañando la flora bacteriana buena de tus zonas íntimas. Para limpiar tus genitales por la parte exterior recurre siempre a jabones suaves de pH neutro, hipoalergénicos y dermatológicamente testados que te ofrezcan una limpieza delicada. Si tienes dudas, piensa siempre que la vagina se mantiene limpia por sí sola y que lo que mejor le sienta es el agua tibia, sin más aditivos.

4. Adquiere una rutina sexual: la manera más eficaz de lograr que el flujo sanguíneo no decaiga en el interior de la vagina es excitándote. La sangre debe fluir hacia tus genitales para que las paredes de tu vagina se mantengan elásticas, sensibles y tonificadas. Practicar sexo a menudo, en solitario o con tu pareja, favorecerá a este aumento del riego sanguíneo, una mejor lubricación y unos orgasmos más intensos. También el semen de tu pareja resultará beneficioso al ser una increíble fuente de ácidos grasos, antiinflamatorios y hormonas que mantendrán más joven tu vagina. Sin embargo, no es recomendable que el semen pase demasiado tiempo en el interior de la vagina ya que, por otro lado, puede alterar su pH natural.

5. El deporte es bueno, pero elígelo bien: mantenerse en movimiento siempre va a ser beneficioso para todo tu cuerpo. Pero cuando nos referimos específicamente a cuidados para la vagina es necesario realizar algún que otro matiz. Está demostrado que el tema de la bicicleta y la salud sexual femenina no parecen llevarse del todo bien. Si vas a realizar grandes trayectos, será mejor que te hagas con la ropa interior adecuada, de algodón y no excesivamente ceñida para evitar rozaduras.

Y si practicas natación o vas a menudo a la playa, procura no quedarte con el bañador húmedo puesto durante demasiado tiempo ya que esa humedad aumenta el riesgo de padecer infecciones.

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