Con más intención que la de voto

Queda ya poco para las Elecciones Generales y los discursos y promesas electorales saturan nuestra capacidad de decisión. Así que haciendo un ejercicio de abstracción política, he tratado de imaginarme a nuestros candidatos no como presidentes sino como amantes.

Mariano Rajoy

Rajoy
La experiencia que sólo pueden dar los años y esa barba canosa podrían ser toda una tentación para muchas mujeres a las que les gustan los maduritos. Pero si por algo se destaca Mariano Rajoy es por ser todo un experto en sexo anal. Y es que en los últimos cuatro años ha quedado más que demostrado lo bien que sabe dar por culo. Le gusta el griego y el francés. Sólo queda una duda… ¿Y la europea?

 

 

RiveraAlbert Rivera

Es el candidato guapo y salta a la vista por qué. Pero ojo porque este chico tiene un pasado blandifofo que hace sospechar que no es oro todo lo que reluce. Como amante, me arriesgaría a decir que te podría hacer un buen apaño, pero tiene pinta de ser de los que dan la brasa después. No te lo lleves a casa o tendrás que sacarlo de entre las sábanas con espátula.

 

 

Pablo IglesiasIglesias

Hay muchos motivos por los que aventurarse a afirmar que una noche con Pablo Iglesias sería toda una revolución de amor. Pero, ¿y si resulta que tiene tanto pelo abajo como arriba? Lo mejor que te podría pasar con El Coletas es que mostrara tanto énfasis en la cama como en sus discursos. Lo peor, que se te pusiera a cantar cuando está llegando al clímax. ¡Hasta la victoria, siempre!

 

 

 

GarzónAlberto Garzón

De esta lista es el más sosete. Por no tener, no tiene ni una fotografía graciosa con la que ilustrar este apartado. Parafraseando a Bridget Jones, éste parece ser uno de esos chicos que piden permiso hasta para correrse. Con todo, hay un aspecto muy a tener en cuenta: después de tantos años en las filas de un partido que no se ha comido muchos colines, si hay algo que no le falta a este muchacho es entrega y resistencia.

 

Pedro SánchezSánchez

Nuestro candidato socialista tenía una prometedora carrera como jugador de baloncesto, pero decidió colgar las botas y centrarse en la política. De su etapa como deportista nos ha dejado un buen cuerpo, unos brazos poderosos y la seguridad de que es de los que la saben meter. Pero no intentes incluirlo en un trío porque es un defensor aférrimo del bipartidismo.

 

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *