Cómo usar las bolas chinas ¡La Guía Completa!

Cómo usar bolas chinas

Son uno de los productos más demandados en las tiendas eróticas online. Y es que esa doble faceta, en parte juguete erótico y en parte accesorio terapéutico, genera mucha curiosidad entre las mujeres. ¿Pero sabemos realmente cómo usar bolas chinas? En esta guía vamos a explicarte cómo usar las bolas chinas al completo.

Una bola con mucha historia

Bolas de geisha
Bolas de geisha

Sobre su origen no existe una teoría exacta. Lo único que parece más o menos claro es que de chinas no tienen más que el apellido porque estas bolas son originales de Japón. De entre todas las historias que se cuentan acerca de estos accesorios, particularmente me gusta la hipótesis histórica más romántica.

Se cuenta que en el Japón feudal existió un emperador con un considerable séquito de cortesanas. Como le gustaba abordar a sus concubinas en el momento menos pensado necesitaba que éstas estuvieran siempre a punto para mantener relaciones sexuales.

Supuestamente estas damas utilizaban las bolas para que sus vaginas estuvieran en forma y bien lubricadas ante la eventual visita de su emperador. Esta técnica (actualmente se conoce como ‘Ejercicios de Kegel’ y sirve para fortalecer la musculatura del suelo pélvico) habría pasado a otras doncellas del placer, motivo por el que estos accesorios reciben también el nombre de bolas de geisha.

¿Cómo es que se siguen usando en pleno siglo XXI?

Pues porque a pesar de ser todo un clásico nunca pasa de moda. Salvo en determinadas circunstancias cualquier mujer puede recurrir a las bolas chinas para mejorar su salud física y sexual ya que entre las principales ventajas de su uso se destaca:

  • La mejora del tono y la fuerza en la musculatura del suelo pélvico.
  • La posibilidad de evitar prolapsos uterinos antes o después de un parto.
  • Una mayor predisposición a sentir un placer más intenso durante el coito.
  • Disminución del riesgo de sufrir incontinencia urinaria.

No siempre estás en tu mejor momento para usarlas

Tan importante es saber cómo usar tus bolas chinas como tener claro cuándo es recomendable su uso y cuando no. Algunas patologías como el vaginismo complican notablemente el uso de bolas chinas, aunque se pueden reducir los efectos molestos con la aplicación de un lubricante. En cualquier caso, no te obsesiones con el tema. Al fin y al cabo están pensadas para que tu salud física y sexual mejoren no para que pases un mal rato.

Tampoco se pueden utilizar las bolas chinas en las semanas inmediatamente posteriores al parto e incluso durante el embarazo siempre sería más recomendable que trataras este tema con tu ginecólogo.

Por otro lado hay que tener en cuenta que no todas las mujeres tienen igual de entrenada su musculatura pélvica y que ya sea por exceso de tensión (lo que se conoce como hipertonía) o por exceso de debilidad (hipotonía) las contracciones involuntarias de la vagina que provocan las bolas Ben Wa sean contraproducentes.

Cómo usar las bolas chinas sin parecer un pingüino: la relación entre peso y tamaño 

Para elegir con criterio no debes dejarte llevar por las apariencias. Desde luego que hay bolas muy cuquis, con colores y formas de lo más llamativas pero, ¿crees que son las que realmente te convienen?

Una de las conclusiones a las que he llegado comentando con mis amigas el tema de cómo utilizar las bolas chinas es que hay que escoger un producto que se adapte no sólo a tu anatomía sino a tu experiencia con juguetes sexuales.

  • Usuarias principiantes: la relación entre peso y diámetro es muy importante. Lo mejor es que lo intentes con una bola sencilla de dimensiones estándar (en torno a los 35 mm de diámetro) y poco peso (algo menos de 30 g). Aunque a simple vista de pueda resultar un juguete un tanto monstruoso, tiene su lógica: una bola de estas dimensiones se ajustará mejor a tu anatomía y al no tener un peso excesivo no se te escapará del interior, un problema muy común en las novatas.
  • Usuarias avanzadas: cuando ya puedas presumir de un control absoluto sobre los músculos de tu suelo pélvico (de manera voluntaria e involuntaria, que es lo que se persigue con estos entrenamientos) podrás ascender de nivel. Atrévete con bolas chinas de menor diámetro y mayor peso, a ver si es cierto que puedes moverte con normalidad mientras las llevas en el interior.

Y en cualquiera de los dos casos opta siempre por materiales seguros como la silicona o el plástico ABS, libre de ftalatos y no porosos. La higiene y la seguridad siempre por encima de todo.

Bolas chinas y ejercicio
Bolas chinas y ejercicio

El movimiento se demuestra andando

Ahora que ya sabes cómo usar tus bolas chinas vamos a profundizar algo más en el asunto. ¿Cómo funciona realmente este accesorio?

Las bolas funcionan con el movimiento natural de tu cuerpo así que no es plan de que te quedes apalancada en el sofá. Es el momento de ponerse en marcha. Tampoco hace falta que te apuntes a clases de samba. Una actividad normal (salir de paseo, colocar la ropa en el armario, bajar hasta el portal de casa para recoger el correo…) es suficiente para que las bolas se pongan en movimiento.

Llevan en su interior otra bola de dimensiones más pequeñas que vibra al contacto con la esfera exterior. En el caso de accesorios más modernos como los de Joyballs se basan en un sistema de oscilación más avanzado que se beneficia además del efecto trampolín. Gracias a éste pueden imprimir mayor movimiento a la tracción generada por el cuerpo.

¿Cuánto tiempo debes llevar puestas tus bolas chinas? Pues aunque la experiencia te hará sentir cada día más cómoda con ellas, no es un accesorio pensado para llevarlo de manera permanente. Unos 15 minutos al día de entrenamiento Kegel o de actividad normal serán más que suficientes para mantener los resultados a largo plazo.

No siento nada: ¿me he saltado algún paso importante?

Cómo usar las bolas chinas no tiene demasiado misterio, ya lo has visto. Y colocárselas tampoco. Tanto si se trata de una única bola como si es el tradicional tándem, solo tienes que lubricar un poquito la superficie (¡Un poquito! Si no quieres que se te escapen de entre los dedos) y conducirlas hasta el interior de la vagina asegurándote de que el cordón o el dispositivo de extracción del que están provistas ha quedado por fuera.

Aunque no sientas nada extraoridinario al colocarlas, lo más probable es que hayas realizado el proceso correctamente. Lo que ocurre es que la vagina es un órgano sin apenas terminaciones nerviosas, por lo que no esperes llegar al clímax por el simple hecho de llevar puestas tus bolas chinas.

En otras ocasiones ya hemos hablado de las particularidades del orgasmo femenino: la posibilidad de que se produzca en el interior de la vagina es muy limitada. El orgasmo vaginal existe, pero más del 70% de las mujeres no alcanzará el clímax si la relación sexual se basa únicamente en la penetración. Así que no esperes volverte loca con las bolas chinas, del mismo modo que no tiene nada de excitante hacerse una citología.

Y si no dan placer, ¿por qué se venden como juguete sexual?

Llegamos al quid de la cuestión. Si has tenido la paciencia de llegar hasta el final de este post, ¡enhorabuena! Estás preparada para utilizar tus bolas chinas. Porque al fin y al cabo la cosa va de eso: de tiempo y constancia.

No por el hecho de que ya tengas más claro cómo usar las bolas chinas los efectos van a ser inmediatos. Te puedo adelantad que casi con total seguridad no vas a derretirte de placer por tener unas bolas de silicona moviéndose en tus genitales. Pero el cuerpo es una máquina muy inteligente y está diseñado para que te diviertas.

Las contracciones involuntarias que producen las bolas chinas al contacto con los músculos vaginales preparan al organismo para disfrutar más el sexo en pareja. Durante los preliminares se producen varios cambios el cuerpo de una mujer excitada:

  1. La vagina se ensancha y se dilata.

    Bolas chinas y orgasmo
    Usando bolas chinas se consiguen mejores orgasmos
  2. Aumenta el flujo sanguíneo hacia el clítoris.
  3. El primer tercio de la vagina se vuelve más sensible de lo habitual.

Y finalmente durante el coito, en este ascenso hacia estadios superiores del placer, se producen las contracciones espasmódicas del suelo pélvico y con ellas el clímax. ¿Entiendes ahora por qué tus bolas chinas son un juguete erótico?

No te demores más y pon a tono la musculatura pélvica desde hoy mismo. Con diversual lo tienes súper fácil para hacerte con unas bolas chinas de calidad, el único accesorio de entrenamiento que no encontrarás en las tiendas de deporte.

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