Caricias eróticas para volverse locos (Parte 2)

Caricias eróticas

Espero que hayas tenido tiempo de practicar. La semana pasada hablábamos de caricias eróticas para chicos y ahora es el momento de que las chicas lo pasemos bien. Con este segundo artículo ya dispones de todas las claves para hacer que tus juegos preliminares sean algo más que el precalentamiento.

Beneficios del contacto físico para el bienestar emocional

Primer punto del orden del día: chicos, os tenéis que poner las pilas porque esto de estimular correctamente a una mujer tiene su miga. No es que tenga un elevado nivel de dificultad. Es, más que nada, el hecho de que sacarle de la cabeza a un hombre eso de que el placer femenino se concentra sólo entre sus piernas Caricias eróticas para mujerespuede resultar una misión imposible.

En los dos artículos que componen este pequeño monográfico acerca de la importancia de las caricias eróticas, vemos cómo empleando tácticas estimulantes a través del contacto piel con piel, vuestros encuentros íntimos pueden ser mucho más satisfactorios. Sobre todo en el caso de las chicas que, por si todavía no os habíais dado cuenta, vamos a otro ritmo en esto de alcanzar el orgasmo.

Dejando a un lado las particularidades de la anatomía femenina, centrémonos ahora en la importancia de las caricias eróticas como elemento imprescindible para el bienestar emocional de la pareja. Cuando nos acarician nos sentimos queridos, respetados, deseados. Por eso este tipo de prácticas son tan comunes durante los juegos preliminares, pero lo ideal sería que estas caricias se prolongaran con la misma entrega durante todo el encuentro sexual.

Los prolegómenos están muy bien, pero duran lo que duran. ¿Se debe acabar aquí la parte más sensual y afectiva de las relaciones íntimas? ¡De eso nada! Probad a prolongar ese vínculo tan estrecho hasta la culminación del placer y el clímax será algo más que una experiencia física y sensorial.

Conquista a tu chica con una buena sesión de caricias eróticas

Puedes plantearte este encuentro íntimo como una oportunidad para dar rienda suelta a tu creatividad. El hecho de que tu pareja sexual tome las riendas y tenga la destreza suficiente para saber conducir sus manos por esas zonas de tu cuerpo tan especiales es ya un motivo más que importante para sentir excitación.

Estas zonas erógenas o ‘hotspots’ femeninos son una especie de mapa del tesoro capaz de conducir a la mujer hacia un orgasmo mucho más intenso y placentero. La neurociencia ha demostrado que se trata de auténticos detonadores del deseo. Una especie de interruptor que, al activarlo, desencadena toda una serie de reacciones que viajan directamente al cerebro para transformarse en una respuesta de placer.

Ahora sí, vayamos al grano. En la anatomía de la mujer, ¿dónde se encuentran esos puntos clave y como activarlos durante el masaje erótico?Caricias para chicas

Orejas: los lóbulos de las orejas son una parte del cuerpo muy sensible. ¿Has probado a presionarlos ligeramente o a darles unos mordisquitos mientras le susurras a tu pareja algunas palabras cariñosas. Son un punto de partida ideal para comenzar a descender con tus caricias eróticas.

Pies: desde el talón y los tobillos hasta la punta de los dedos, el pie es una zona erógena femenina a la que puedes dedicarle mucho tiempo. Normalmente se estimula con las yemas de los dedos, pero si quieres ir un paso más allá, siempre puedes emplear la lengua. Hay una zona que no falla y que, en cuando la rozas, hará que a tu pareja se le erice la piel: la línea que forma la base de los dedos.

Pechos y pezones: no te olvides de los pezones y de todo lo que los rodea. Son unos grandes desconocidos durante el sexo en pareja y, sin embargo, conviene no perderlos de vista si quieres proporcionar un orgasmo inolvidable. Los pechos se deben empezar a masajear desde los costados hacia el interior, empleando los dedos las manos o la lengua), acompañando el movimiento con un desplazamiento hacia arriba y hacia el interior, rodeando el pezón sin llegar a tocarlo en un primer momento (así te reservas el comodín para el final).

Labios vaginales: las caricias se van acercando peligrosamente a lo  más sensible de la anatomía femenina pero, antes de alcanzar el clítoris, puedes entretenerte con otras técnicas de masaje erótico igualmente satisfactorias. En este caso se trata de estimular los labios vaginales, para lo que puedes emplear los dedos, la lengua a la punta del pene. Incrementarás las expectativas de placer si únicamente te acercas al clítoris y al exterior de la vagina, rozando sin llegar a tocar con determinación.

Clítoris: en el clítoris existen alrededor de 8.000 terminaciones nerviosas (prácticamente el doble que en el pene). Así pues, resulta fácil entender que unas caricias eróticas para mujer tarde o temprano tengan que llegar hasta este punto. La mejor forma de masajearlo es empleando dos dedos y realizando presión de manera indirecta con movimientos hacia arriba y abajo para que el capuchón que lo recubre reciba y transmita a su vez esa fricción.

 

No te olvides de practicar éstas y otras muchas caricias eróticas durante tus juegos preliminares. Son una forma generosa de demostrar afecto y también de tomar conciencia de nuestro propio cuerpo y de los placeres que nos tiene reservado.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *