Caricias eróticas para volverse locos (Parte 1)

Caricias eróticas

Puede ser un roce o puede ser un intenso masaje. Lo que está claro es que el contacto piel con piel ofrece tantas posibilidades de estimulación que sin una buena guía te puedes perder por sus derroteros. Por eso a lo largo de dos artículos iremos descubriendo los secretos de las caricias eróticas en la pareja.

Caricias eróticas para hombres

El primero de estos dos artículos monográficos sobre las caricias eróticas se lo vamos a dedicar a los chicos. No te creas que no le he dado varias vueltas al orden antes de ponerme a redactar este post. Al final he considerado que, por eso de que las mujeres solemos estar más atentas a los detalles, lo mejor es empezar dando nosotras esos masajes para que ellos vayan tomando nota. Así, cuando les toque el turno de ponerse manos a la obra, ya estarán más curtidos en el tema.

Caricias para hombresPero antes de lanzarlos a esta historia, vamos a conocer un poco mejor qué hay detrás de las caricias eróticas. Podríamos empezar por preguntarnos por qué esto de acariciarnos (no sólo en el contexto sexual) es tan importante. Resulta que las caricias son la forma primaria del contacto humano. Una manera de expresar afecto, ternura o empatía que hemos heredado desde nuestros antepasados más remotos. Como elemento de comunicación no verbal, las caricias constituyen una importante fuente de expresión y son básicas en todas nuestras relaciones afectivas, no sólo con nuestra pareja y a nivel erótico, sino con nuestros amigos, nuestros familiares e incluso nuestras mascotas.

Mención aparte merecen las caricias eróticas, pues éstas son una evolución natural del afecto entre dos personas que, por una cuestión de atracción sexual, se convierten en una expresión del deseo. Y el deseo (como ya deberías saber por esta página) es el paso previo al placer.

¿Cuáles son las caricias eróticas que vuelven locos a los hombres?

Deslizar tus manos, las yemas de tus dedos o algún accesorio para el masaje (por ejemplo, una pluma) por las zonas erógenas de tu chico, te abrirá las puertas de una velada repleta en la que no faltará la diversión y la sensualidad. No hace falta que te presentes en el dormitorio con un mapa y una brújula para saber exactamente qué punto tocar o qué lugar masajear. Bastará con que le eches un vistazo a este listado y que me memorices algunos de estos consejos para mejorar tus técnicas amatorias.

1. Cuello: hay zonas erógenas del cuerpo masculino que se encuentran a bastante distancia de la zona genital. A contrario de lo que se suele pensar, también se puede excitar a un hombre sin tener que bajar de la cintura. Un ejemplo de esto es el cuello, una zona muy sensible que hará que se le erice la piel si acompañas tus caricias eróticas con besos y palabras ardientes. Y no olvides esmerarte especialmente en el cuero cabelludo. Desde aquí, las terminaciones nerviosas de la cabeza llevarán el deseo a todas las partes de su cuerpo.

2. Espalda: la espalda es un territorio tan amplio que te permite emplear prácticamente todo tu cuerpo para estimular a tu chico. Puedes tumbarte Caricias sensualessobre él y simplemente dejar que tu calor corporal y el contacto piel con piel haga todo el trabajo. O puedes tomarte esas caricias eróticas como algo más activo y trazar un sinuoso y sensual recorrido en vertical por ella desde el cuello hasta donde empiezan las nalgas.

3. Pectorales: utiliza tus dedos para descender con delicadeza desde la nuez hasta los pectorales. Primero, por la parte superior y luego descendiendo por el esternón mientras dibujas la silueta de sus pectorales como si tus dedos fueran un pincel. Y no te olvides de los pezones: son pequeñitos, pero seguro que les encantará unirse a la fiesta.

4. Glande: con el glande sucede como con la pasta, que cualquier cosa que le eches va a tener un resultado estupendo. No te cortes a la hora de experimentar con esta parte clave de los genitales masculinos. Eso sí, trátalo siempre con mucha delicadeza porque es una zona extremadamente sensible. Aquí las caricias eróticas deben ser suaves, continuadas y en forma de círculos, bien sea con las yemas de los dedos, bien empleando la lengua.

5. Perineo: justo detrás de los testículos, en ese pequeño segmento de piel que conecta los genitales con el ano, encontrarás el perineo. Ésta es una zona muy sensible de la anatomía masculina y, como seguramente ya habrás visto en la web de Diversual, existen muchos accesorios destinados a su estimulación. Puedes recurrir a ellos o puedes emplear las caricias eróticas de toda la vida, aquéllas para las que sólo necesitas tus propias manos. El secreto del masaje en la zona perineal está en ejercer una leve presión sobre ella, con movimientos circulares que se vayan acercando hacia la frontera del ano. Si ves que a tu chico le resulta muy excitante, puedes también introducir juguetes en el ano durante la masturbación o bien en el momento en el que le realices una felación. ¡Lo volverás loco!

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *