Bulos sobre el sexo: no te fíes ni un pelo

Bulos sobre el sexo

¿Eres de los que confían en que los foros de Internet les solucionen todas las dudas existenciales? No hay nada más sencillo que entrar en un buscador, introducir las palabras mágicas y obtener millones de respuestas. Pero presta atención a la información que obtienes porque los bulos sobre el sexo están a la orden del día y pueden acarrearte problemas importantes.

Historias de siempre que perduran en la red

Puede que las hayas oído cientos de veces y puede también que hayan sido desmentidas otro tanto. Pero por más que se intente poner freno a este tipo de informaciones, lo cierto es que los bulos sobre el sexo siguen estando presentes en muchos rincones de Internet.

Las leyendas urbanas, las mentiras y las informaciones no veraces son un rasgo característico de la red ante el que hay que estar alerta, sobre todo cuando se trata de temas que afectan directamente a tu salud y a tu seguridad, como son las cuestiones sexuales. Es habitual encontrar en Internet todo tipo de foros no especializados en los que son los propios usuarios los que, sin un conocimiento específico en estas cuestiones, recomiendan a otros determinadas prácticas anticonceptivas o de protección ante enfermedades venéreas que no sólo pueden resultar confusas sino contraproducentes.Mentiras sexo

Son los bulos sobre el sexo que hemos estado escuchando durante toda la vida pero que gracias a las redes sociales, a la proliferación de los foros y a la velocidad con la que la información circula a través de estas plataformas, no sólo han conseguido ir abriéndose camino sino llegar hasta una audiencia mucho más amplia y consolidarse como verdades incuestionables.

Los bulos sobre el sexo más populares

Si aún no te has enfrentado a estas falsas recomendaciones o verdades a medias, tarde o temprano acabarás haciéndolo. En la entrada de hoy he hecho una selección de las más habituales para que, cuando te las encuentres por Internet, estés prevenido.

Te darás cuenta de que la mayoría de ellas son afirmaciones sin fundamento alguno que, como se suele decir, se caen por su propio peso. Sin embargo, te sorprendería saber la cantidad de internautas que llegan a las consultas de urgencias alegando haber leído en la web el tipo de información que les ha llevado a cometer alguna de las imprudencias más comunes. Si quieres conocer esta realidad en clave de humor, te recomiendo que veas este cortometraje de Pedro Casablanc y Gabriel Olivares.

1. Dos preservativos mejor que uno: ¿sumar condones incrementa el nivel de seguridad de tus relaciones sexuales? Para quienes aplican la matemática pura, esto parece tener cierta lógica. Para quienes emplean el sentido común, es obvio que no hay razones que justifiquen este parecer. Los preservativos son un producto de profilaxis cuya seguridad está garantizada con su uso “normal”.

Es cierto que podría llegar a suceder (una probabilidad entre miles) que el preservativo se rompiera, aunque esto suele ser más la consecuencia de un mal empleo del condón (por ejemplo, la aplicación de lubricantes no compatibles) que por una deficiencia en su calidad. Lo que sí está probado es que el hecho de emplear de manera simultánea dos preservativos en lugar de uno no va a suponer un extra de protección. En primer lugar, resultará una práctica incómoda y poco satisfactoria en tanto que se reducirá la sensación de contacto.

2. Con el sexo anal no se corre ningún riesgo: una cosa es que, por cuestiones que resultan obvias, con la práctica del sexo anal no exista riesgo de embarazo. Pero todas las demás “amenazas” existentes en una relación sexual sin la debida protección sí que están presentes. Antes de ponerte al tema, toma las medidas adecuadas, tanto para facilitar la penetración (empleo de lubricantes o productos analgésicos y dilatadores), como para prevenir enfermedades de transmisión sexual.

Marcha atrás3. La marcha atrás es un método seguro: ¿todavía hay parejas que se creen esta milonga? Lamentablemente, sí. Con lo fácil que resulta ponerse un condón y disfrutar del momento sin complicaciones… La marcha atrás no es un método seguro para evitar embarazos (el líquido preseminal también puede llevar espermatozoides) y mucho menos para prevenir el contagio de enfermedades de transmisión sexual, así que no te dejes llevar por habladurías y toma conciencia. Por otro lado, ¿qué necesidad hay de cortar el rollito en un momento tan especial?

4. El contagio de enfermedades se limita a determinadas prácticas: no, el VIH no es una enfermedad exclusiva de los homosexuales ni los hongos y parásitos se relacionan con la prostitución. Esta manera de pensar es un tanto retrógrada y no augura nada bueno. Siempre que mantengas relaciones sexuales que no sean con una pareja estable (con la que tu mayor preocupación sí puede ser el riesgo de embarazo), debes tomar precauciones. Estas medidas no sólo se aplican a la penetración vaginal sino también a la anal y al sexo oral.

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