Caracol col col, saca el buen sexo al sol

Buen sexo al sol

El 80% de los boleros hablan de habitaciones a media luz. El cine nos regala escenas románticas en situaciones nocturnas, en playas desiertas al abrigo de la luna o lujosas habitaciones de hotel sin nada más que una tenue vela. Y ahora resulta que no hay nada comparable al buen sexo al sol.

La exposición a la luz multiplica el placer

A menos que hayas acabado con un ligue del que prefieras guardar pocos recuerdos, en cuyo caso tal vez te compense lo de hacerlo a oscuras, si tienes la opción de poner un poco de luz a tus encuentros sexuales, parece que la ciencia se pone de tu parte.

En la Universidad de Siena, entre capuccino y capuccino, a un equipo de investigadores se les ocurrió que tal vez los problemas de libido de los hombres con los que estaban desarrollando sus estudios en disfunciones sexuales se debían a la falta de luz. ¿Será que nos quedamos un poco mustios, como las plantas? No sé si es muy científico, pero una vez tuve un medio noviete finlandés y el chico tenía sus cosas buenas pero desde luego en la cama no era precisamente la alegría de la huerta.

Esta obviedad a la que probablemente muchas de vosotras ya os habréis enfrentado en algún momento de vuestra vida parece haber sido científicamente demostrada por un grupo de hombres. Que digo yo que se hubieran ahorrado mucho más tiempo con preguntarnos a nosotras, que para estas cosas tenemos bastante más intuición.

La obviedad del buen sexo al sol

BombillaEl problema fundamental es que no siempre vamos a tener una fuente de luz natural tan a mano, y mucho menos por esas latitudes. Por eso sobre todo en las regiones del planeta más al norte es importante que los hombres se sometan a una terapia de luz para contrarrestar la falta de apetito sexual.

Los días tristones les afectan más que a nosotras. Igual no se quedan en casa en pijama zampándose un bote de medio litro de helado mientras ven Dirty Dancing, pero también tienen su momento apergaminado (esto me lo he inventado yo, no los investigadores italianos). Ése en el que te quedas así enrolladita en el sofá, sin ganas de hacer mucho más que esperar a que se te pase el amodorramiento por inspiración divina. Es entonces cuando a los chicos se les debe encender la bombilla. Y no hablo en sentido figurado sino literal.

Ponle una bombilla a tu novio, así, tal cual. Media hora de exposición a la luz, de una manera relajada, varias veces por semana. Una terapia sin prescripción médica según la cual estos científicos italianos que, o son unos genios o están muy colgados, han demostrado que se produce un aumento de los niveles de testosterona en sangre.

El aumento de esta hormona hace que los chicos rindan más en la cama y parece poner en tela de juicio eso de que el arte de la conquista y la seducción tenga que hacerse a media luz. Y como el verano ya nos ha dicho adiós y se aproximan los meses más oscuros del año, éste es un buen momento para hacer acopio de bombillas.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *