Bolas chinas, buenas en todos los sentidos

Bolas chinaEn la actualidad podemos encontrar estudios científicos que cercioran la labor saludable del uso de las bolas chinas, ya que constituyen un método eficaz para prevenir y recuperar los músculos situados en el suelo pélvico. Médicos especialistas en estos casos las están recomendado a sus pacientes. El uso de esta herramienta elimina los contratiempos que causa la falta de fortaleza en los músculos de la zona situada en el suelo pélvico. Con llevarlas media hora al día es suficiente para fortalecer la zona.

Para conocer el funcionamiento de las bolas chinas primero es conveniente analizar qué son y con qué objetivo fueron creadas. Al principio fue una invención de carácter sexual, un juguete que estimulaba las partes erógenas de la feminidad, no obstante su uso ha ido derivando hacía una utilización terapéutica para aportar una musculatura más consistente en la zona pélvica. Las bolas chinas constan de dos bolas unidas entre sí por una cuerda. Cada esfera posee en su interior una bola menor que vibra al aplicar movimiento sobre ella. También podemos encontrar modelos con solo una bola pero, principalmente en el inicio de su uso, se recomienda utilizar la común de dos bolas.

Las bolas chinas son fáciles de lavar, se puede hacer con agua y jabón simplemente. Los médicos recomiendan usar solo las que estén diseñadas para fortalecer la musculatura del suelo pélvico y no las que están hechas exclusivamente para un uso de carácter lúdico. Por supuesto el material no debe contener poros ni ser rugoso. Son innumerables los beneficios que otorga el uso de las bolas chinas. Son capaces de tonificar la musculatura perineal aumentando la prevención de la incontinencia y facilitando la recuperación de los músculos después del parto. Favorecen a una subida de la sensibilidad sexual cerrando la vagina y estimulando las sensaciones eróticas de las mujeres.

Bolas chinasAntes de utilizar las bolas chinas por primera vez deberemos esterilizarlas introduciéndolas en agua hirviendo durante unos diez minutos aproximadamente. También deberemos cuidar de que nuestras manos estén libres de gérmenes antes de utilizar las bolas chinas. En el momento de guardarlas la mejor de las opciones es usar una bolsa de tela. Deben estar lejos de la humedad. Tenemos que tener muchos cuidados en el tratamiento y conservación de las bolas chinas ya que la vagina es una de las zonas en las que más infecciones y hongos pueden proliferar. Por supuesto cabe destacar que las bolas chinas son de uso personal e intransferibles, no deben ser prestadas a nadie.

Su uso es sencillo y no contempla mucha dificultad. Se coloca un poco de lubricante en la bola principal y se meten en la vagina quedando situadas en la parte posterior de la musculatura. De la misma manera que un tampón común dejaremos la cuerda en el exterior para retirar las bolas chinas fácilmente después de su uso. En la primera vez es normal que las bolas nos resulten grandes pero no debemos tener miedo, ya que se introducen de una manera muy sencilla. Al incorporarnos, la gravedad causa su efecto y las bolas chinas intentan salirse de la vagina, en ese momento es cuando debemos contraer el músculo (se podría decir que no hace falta hacer esfuerzo ya que los músculos se contraen como un reflejo) y de esa forma realizamos pesas y ejercicio con el suelo pélvico.

Es recomendable usar las bolas chinas mientras estamos en movimiento para que su eficacia sea máxima. La realización de los ejercicios con bolas chinas deben ser progresivos, empezar poco a poco y aumentar gradualmente el tiempo dedicado. El objetivo será mantenerlas durante una hora aproximadamente. Cada mujer es un mundo y deberá conocer sus músculos e incrementar los ejercicios según requiera. Si se sienten agujetas, dejaremos de usar las bolas chinas durante un tiempo hasta recuperarnos y seguir con los ejercicios. Una vez que se consigue aguantar las bolas durante el periodo de una hora sin ningún tipo de problema, será el momento perfecto para pasarse a las bolas chinas de una sola bola, ya que podemos conseguir su desplazamiento por toda la vagina.

En el caso de no poder ponernos de pie por cualquier problema, también existen ejercicios para realizar tumbadas. Habrá que colocarse boca arriba y una vez habiéndonos introducido las bolas chinas deberemos ayudarnos de nuestra mano para tirar de la cuerda para intentar sacar las bolas chinas y con la contracción de los músculos de la vagina intentaremos impedir que salgan.

Las bolas chinas pueden ser usadas durante casi todos los días en un periodo de unos 4 meses y una vez terminado el periodo no tendremos la necesidad de usarlas en bastante tiempo, no obstante es recomendable seguir realizando ejercicios para mantener la fortaleza de la musculatura. Son muchos los beneficios del uso de las bolas chinas, en ningún caso deben ser un tabú en nuestra vida ya que favorecerán a la salud de nuestra vagina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *