BDSM. Tu primer encuentro de dominación – sumisión

¿Tienes dónde apuntar? La clase de hoy va a ser muy pero que muy interesante. Hablaremos arneses, látigos, esposas, shibari. Sí, lo has adivinado: hoy la cosa va de BDSM.

Abre la coctelera. Vamos a meter en ella un poco de Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo. Agitamos un poquito y… ¡Listo! Ya tenemos un perfecto cóctel BDSM. Si este es tu primer trago, bebe con moderación. Aún te queda mucho por aprender.

Nociones básicas para una sesión BDSM

El BDSM es sin duda es una de las prácticas eróticas más antiguas y otro de los juegos eróticos que puedes explorar estando en pareja, pero también una de las que arrastra mayores fantasmas. Aún así, entre un 7% y un 14% de la población sexualmente activa asegura fantasear con el sadomasoquismo. Ésta es sólo una de las parafilias que se engloban en el concepto de juegos BDSM y probablemente una de las más conocidas junto con el fetish o el shibari (el arte japonés de las ataduras con fines eróticos).

Los puristas dirán que existen diferencias abismales entre todos estos juegos de dominación – sumisión pero como no soy ninguna experta en la materia únicamente puedo ofrecerte algunos conceptos básicos sobre la artesanía BDSM, el femdom y el rol sumiso. Lo justito para que empieces a experimentar por tu cuenta.

Consenso y metaconsenso: ¿Quién se hace responsable?

La base de cualquier sesión BDSM es que las partes implicadas en el juego estén de acuerdo con cómo va a desarrollarse la sesión. En este sentido se pueden diferenciar dos tipos de acuerdo:Consenso y metaconsenso

  • El consenso: todo es una aparente violencia física o verbal que nada tiene que ver con los malos tratos, la vejación o la violación. Es importante aclarar este punto y tener en cuenta que disciplina – dominación son dos conceptos aceptados por ambas partes. Antes de pasar a la acción hay un pacto (en parejas con experiencia en el tema no hace falta consensuarlo antes de cada relación) y el juego tiene unos límites.
  • El metaconsenso: siguen existiendo límites pero el tema es un poco menos claro. La persona que asume el rol sumiso permite que la que asume el rol dominante sea la que decida hasta donde quiere llevar la relación. Desde luego el metaconsenso es un poco arriesgado si no practicas sexo BDSM con una pareja estable con la que ya existe confianza porque no sabes a lo que te atienes.

Sobre el terreno de juego: reglas y palabra de seguridad

Aquí empieza la parte creativa del asunto. Pero si prefieres reservar la imaginación para más tarde, te comento algunas de las reglas básicas en el fetish, el bondage y toda esa retahíla de prácticas eróticas:

  1. Nada de ropa excepto accesorios: mordaza, fusta, azotadores, látigos, arneses, esposas… (Y cuanto más cuero mejor).
  2. Nada de palabras: con o sin mordaza, si eres la sumisa no tienes derecho a hablar (Excepto la palabra clave que ya comentaremos).
  3. Prohibido el contacto directo a los ojos: es una manera de ningunear al sujeto sumiso.
  4. Obediencia máxima: ni siquiera tus orgasmos te pertenecen, así que cuidadito con lo que haces.
  5. Palabra de seguridad: no es lo mismo decir ‘para’ que decir la palabra de seguridad. Lo primero puede ser sólo parte del juego, mientras que la palabra de seguridad (puedes escoger cualquiera, por ejemplo, Bertín Osborne) quiere decir claramente PARA de manera inmediata.

Prácticas BDSMPrácticas de BDSM más populares

El porno y esta nueva tendencia de cultura pseudoerótica posmoderna (sombras, calendarios y demás enseres literarios…) han difundido una versión en ocasiones un tanto distorsionada de este tipo prácticas sexuales.

Quienes no estamos en el meollo no alcanzamos a entender en profundidad la cultura BDSM pero en cuanto investigues un poco el asunto te darás cuenta de que se trata de una manera de entender el sexo que cuenta con su propia simbología, sus rituales y su código particular. En este sentido el cine porno y la literatura comercial se quedan bastante en la superficie. En la web de Diversual nos ofrecen una gran cantidad de artículos muy útiles para experimentar todas estas prácticas nuevas. Y aprovecho para recordarte los vales descuento que ofrecía hace algunas semanas.

Para el resto de los mortales la dominación sumisión en la corriente más conocida dentro de este complejo entramado de prácticas que componen el BDSM (fetish, femdom, sadomasoquismo, bondage…) siendo estos algunos de los primeros ejemplos que a todos se nos vienen a la cabeza:

  • Dominación ecuestre (montar a tu pareja como su fuera un poni).
  • Bondage y shibari.
  • Flagelación durante el acto sexual.
  • Aplicación de pinzas y succionadores genitales.
  • Uso de collares y cadenas para la manipulación del sumiso.
  • Sexo extremo: omorashi, hematolagnia, lluvia dorada, fisting…
¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *