Anorexia sexual: la abstinencia como hábito

Anorexia sexual

Cuando el sexo deja de convertirse en una necesidad biológica y el individuo pierde el interés por mantener relaciones íntimas con otra persona, incluso con su pareja de toda la vida, se produce un trastorno de conducta conocido como anorexia sexual.

Obsesión por alejar el sexo de tu vida

Las personas que sufren este tipo de trastorno no se limitan únicamente a practicar la abstinencia de manera voluntaria sino que buscan el modo de alejar el sexo de sus vidas en cualquiera de sus manifestaciones. Son individuos que han perdido todo el interés por las relaciones íntimas y para los que este tipo de contacto no sólo no resulta satisfactorio sino todo lo contrario: es incómodo, aburrido y frustrante.

Podrías pensar que se trata únicamente de una caída de la libido o del apetito sexual, pero esta patología tiene un importante factor psicológico que hace que sea algo mucho más intenso. La anorexia sexual está acompañada de una obsesión: la obsesión de no practicar sexo. Una preocupación excesiva que obviamente va a modificar la conducta de quien la padece y puede poner en riesgo su relación de pareja si no se trata de la manera adecuada.

Aparte de por el evidente síntoma de la abstinencia, hay otras claves que son determinantes a la hora de diagnosticar la anorexia sexual en un paciente como son la depresión, el hipotiroidismo, el repentino desinterés por la imagen personal y en ocasiones el abuso de psicofármacos, drogas o alcohol.

Pérdida de apetito sexual

¿Por qué se produce la anorexia sexual?

La anorexia sexual forma parte de la categoría de trastornos sexuales relacionados con la libido del mismo modo que lo hace su polo opuesto, la hipersexualidad. A pesar de que se trata de situaciones tan diferentes, ambas comparten un aspecto en común que es el factor del estrés psicológico.

En el caso de la anorexia sexual sucede como con el trastorno alimenticio: existe un pensamiento perseverante acerca de lo negativo que resulta el sexo. Esta aversión al contacto íntimo se traduce en una conducta rígida, obsesiva y distante que se manifiesta en el rechazo absoluto a intimar.

Es una autoexigencia que afecta más a las mujeres que a los hombres y que está relacionada no sólo con el estrés sino con sentimientos de inferioridad, temores incontrolables o falta de recursos a la hora de socializar. Pero el origen profundo de la anorexia sexual podría estar, según afirman los expertos, en otra serie de traumas multicausales que pueden ir desde unas firmes creencias religiosas hasta la sobreprotección paternal, la obsesión con encajar en determinados modelos sociales o el hecho de haber sufrido algún tipo de abuso.

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