Aneyaculación: una disfunción sexual un tanto compleja

Aneyaculacion

¿Imaginas lo frustrante que resulta para un hombre no conseguir eyacular? La aneyaculación es un trastorno sexual masculino que puede poner en peligro tu relación en pareja. Conoce sus causas y ponle solución.

Un tema muy masculino

Por su propia naturaleza, un chico no va a entender una relación sexual completa hasta que no eyacula. Es su manera de satisfacerse a sí mismo y de entender que ha dado satisfacción a su pareja, a pesar de que ni en un caso ni en otro esto tenga que ser una regla que se cumpla en el 100% de los casos.

De hecho, los hombres que padecen las consecuencias de la aneyaculación o eyaculación retardada pueden llegar a alcanzar el clímax pero no a producir esperma. Y mejor no entrar en detalles acerca de cuántas veces los chicos han eyaculado y las chicas se están en las antípodas del clímax…

Orgasmo sin eyaculaciónEl caso es que la eyaculación es sinónimo de placer y si no hay semen no hay relación sexual completa, no hay sexo, no hay deseo, no hay diversión y, por supuesto, no hay masculinidad. Ése es el esquema que hemos aprendido y por eso resulta tan complicado para un hombre superar este tipo de disfunción desde el plano psicológico.

Sea cual sea el origen de la aneyaculación es importante encontrar apoyos para abordar el problema también desde el plano emocional, especialmente con el diálogo en pareja ya que no se trata de falta de deseo ni de apetito sexual y es posible superar esta disfunción con diferentes tipos de terapia.

Tipos de aneyaculación

Como hemos comentado anteriormente, no todos los tipos de eyaculación retardada son iguales. Hay chicos que son capaces de eyacular durante la masturbación pero no durante el acto sexual o al revés. Otros no eyaculan en ninguna circunstancia. En algunos casos no eyaculan pero sí llegan al orgasmo y en el peor de los casos ni eyaculan ni llegan al orgasmo, a pesar de tener una erección y deseo sexual.

Este tipo de situaciones resultan muy frustrantes tanto para el hombre como para sus parejas que insisten en estimular el pene y los testículos de maneras inimaginables y durante muchísimo tiempo sin obtener los resultados esperados. Ese sentimiento de “¿Pero qué está pasando aquí?” no conduce a ninguna parte. Es importante tomarse las cosas con mucha calma para no generar más estrés y consultar con un especialista que os pueda asesorar y aconsejar a la hora de reconducir vuestras relaciones íntimas para generar el ambiente más propicio. Ante todo, no hay que perder la calma.

La aneyaculación puede ser una disfunción situacional, total, primaria o secundaria. Es necesario realizar una valoración de las circunstancias y las características con que se producen antes de elegir el tratamiento más adecuado ya que puede tener su origen en una cuestión psicológia (estrés, ansiedad, problemas de pareja) o en algo meramente físico: la glándula prostática y los conductos seminales no pueden liberar esperma como consecuencia de algún tipo de afección pélvica.

Busca soluciones, no responsables

Si te encuentras en esta situación, no permitas que el problema vaya a más. Tanto los hombres que tienen pareja como los solteros deberían consultar con un especialista. Unos porque la Eyaculación retardadaaneyaculación puede poner en riesgo su relación en pareja. Los otros porque la eyaculación retardada genera mucha inseguridad y existe una tendencia muy extendida al aislamiento, al evitar relacionarse con otras personas por miedo a intimar con ellas y a que se produzca un encuentro sexual que acabe en catástrofe.

Culparse a uno mismo o culpar a la pareja es un grave error. Incluso cuando los problemas conyugales están en el origen de este tipo de disfunción sexual, lo importante es encontrarle solución a través del diálogo, adoptar una posición activa en el problema (sin llegar a presionar ni a exigir) y revisar la propia sexualidad para recuperar la confianza sin que ningún miembro de la pareja tenga que renunciar al propio placer.

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