5 Posturas de bondage que no puedes perderte

Las ataduras eróticas son la base de los juegos de bondage, una de las prácticas BDSM más extendidas. Iniciarse en este tipo de tareas puede resultar un poco complicado, pero en cuanto domines estas 5 posturas de bondage básicas estarás preparado para todo lo que venga.

Practica tus habilidades sexuales con las principales posturas de bondage

1. Postura básica (Águila extendida)

Como su propio nombre indica, es la postura más sencilla y probablemente la más popular. La persona sumisa se encuentra tendida sobre la cama con las muñecas y tobillos inmovilizados por cuerdas o correas y por lo general con los brazos y las piernas abiertas (especialmente cuando se trata de una chica porque si no, la penetración iba a estar un poco complicada, ¿no te parece?). Una opción más avanzada es la de practicarla en vertical apoyándose sobre una pared.

2. Atadura de ranaBondage

La chica se tumba sobre la espalda con las piernas abiertas y las rodillas flexionadas (imagínate una rana con las piernas dobladas a ambos costados del cuerpo). Los tobillos se atan a los muslos y se puede incluir en este nudo las muñecas, aunque hay quienes prefieren atar los brazos a la espalda. Es una postura con la que la entrada a la vagina queda totalmente expuesta a la pareja y deja a la persona sumisa con escasas opciones de movimiento.

3. Posición del cerdo

En inglés todo parece que suena mejor, así que te puedes referir a esta postura como Hogtie (aunque signifique exactamente lo mismo). Es una postura bastante rural, por decirlo de alguna manera, que te hará sentir como a un indefenso animalito: boca abajo, las piernas juntas, las rodillas flexionadas y los tobillos atados a las muñecas por detrás de la espalda. La penetración en esta postura resulta bastante complicada, pero se pueden practicar muchos otros juegos…

4. Posición de bola

La preferida por los amantes del bondage para la práctica del sexo anal. Y es que la postura de la bola deja al descubierto toda la retaguardia de la persona sumisa, perfectamente abierta a los deseos de su dominador. Consiste en ponerse de rodillas y flexionar las piernas llevando las nalgas hacia los tobillos (¿Alguna vez has hecho la croqueta en la playa? Pues algo parecido). Una cuerda sujeta al cuello y a la parte posterior de las rodillas de tal manera que apenas se puede levantar la cabeza. La otra cuerda asciende de los muslos hacia el tronco para mantener el torso flexionado. Por último, los brazos y las muñecas se atan por detrás de la espalda.

5. La sillita del rey

Es una de las posturas de bondage que mejor funciona con los hombres. Cuando la dominatrix es una chica puede tener a su chico erecto y listo para cabalgar si lo inmoviliza sentado en una silla. Para ello basta con atar las muñecas a la espalda con una cuerda, cinta o unas esposas.

Si la sumisa es la chica también es posible practicar esta postura sólo que en este caso es recomendable que se siente hacia el borde de la silla para tener mejor acceso a sus partes íntimas.

 

Como ves, el bondage es una manera original de disfrutar del sexo y de ponerse en forma. Equilibrio, flexibilidad y fuerza son algunas de las características de esta disciplina. ¿Serás capaz de conseguir un puesto en este podio erótico?

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