5 cosas del sexo que dan corte

Cosas del sexo que dan corte

Para hacer que se te suban los colores no me hace falta hablar de posturas súper eróticas, pelis porno o secretitos de pareja. Hay cosas del sexo que dan corte y que todos conocemos. Hablemos claro y riámonos con ellas.

Cosas del sexo que dan corte y de las que no tienes por qué avergonzarte

Como con todo, se trata de una cuestión de perspectiva. Nunca te llevarías a una primera cita a comerte una hamburguesa al sitio más guarro de tu barrio exponiéndote a que te vea cómo se te escurre la mayonesa por la comisura de los labios o te chorrea entre los dedos siguiendo su trayectoria casi hasta a la altura del codo. No es sexy, ¿verdad? Pero da mucho gustito y por eso, cuando ya hay cierta confianza, no desestimas la opción hacerlo, controlando en la medida de lo posible el recorrido de los fluidos de tu jugosa hamburguesa mientras comes.

En el sexo pasa más o menos lo mismo. Entrar a saco con alguien a quien no conoces de nada puede resultar un tanto arriesgado. Sobre todo si tienes intenciones de volver a ver a esa persona. Si va a ser un rollo de una noche la verdad es que te puedes plantear eso de “¿Y qué más dará, si no lo voy a volver a ver?”. Pero con estas cosas hay que andarse con ojo si no quieres que te pase como a Chenoa y te recuerden el resto de tu vida que saliste de casa en chándal y sin maquillar, moqueando y con los ojos hinchados, a contar cómo tu novio te había dejado.

Hay cosas del sexo que dan corte y no todas se pueden evitar. Suceden en los momentos menos esperados y a nadie le gusta hablar de ellas. Cuando tienes pareja estable probablemente te rías, pero en el momento en cuestión pueden cortar bastante el rollo. Y aunque seguramente ya sabes del tipo de cosas de las que estoy hablando, hoy no me he levantado con ganas de reírme un rato haciendo que todos nos sintamos un poco incómodos. Pero es sólo para quitarle hierro al asunto. ¡Si es lo más natural del mundo!

5 cosas que suelen suceder en el dormitorio (y que nadie comenta)

1. Gases vaginales: de entre todas las situaciones incómodas, ésta es la que se lleva la palma. ¿Quién no se ha visto alguna vez en una situación así? Algunas posturas pueden resultar
verdaderamente traicioneras. Estos ‘pedetes de princesa’, por eso de que no huelen y que se generan por la acumulación de aire en la vagina, no son nada sensuales durante el coito.

2. Pérdida de la erección: a veces el tema ya estaba rodando perfectamente cuando de repente la cosa se pone floja (¿consecuencia de un ‘pedete de princesa’? Puede ser, cortan mucho el rollo). No es una situación que haga mucha gracia, desde luego. Cuando se produce de manera espontánea y como un hecho aislado en vuestras relaciones sexuales se mezclan los sentimientos de asombro, vergüenza y frustración.

3. El ‘dedo culero’: no es algo que se vaya contando a los cuatro vientos, igual que no cuentas que cuando te cortas las uñas de los dedos de los pies tienes que llevar cuidado con que la del Verguenzadedo gordo no te salte en un ojo porque es potencialmente peligrosa. Pero lo de meter un dedo en el ano como parte del juego sexual, especialmente durante los preliminares (masturbación, sexo oral…) no es nada en lo que no hayamos participado todos activa o pasivamente.

4. Cuestiones de eyaculación: ¡tema tabú! A la mayoría de la gente le da muchísima vergüenza compartir experiencias tan íntimas. La eyaculación en la cara o en los pechos de tu pareja (algo que, por otro lado, parece excitar muchísimo a los chicos) parece ser una cosa extremadamente cochina. ¡No hablemos ya del hecho de que lo hagan en tu boca! Con esto tampoco digo que siempre tenga que ser algo agradable. ¿Es divertido que te tiren un trozo de tarta a la cara? Pues no siempre. Hay momentos en los que la broma seguramente no tiene ni puñetera gracia. Con el sexo igual: si no te parece excitante ni divertido, no lo hagas. Así de sencillo.

5. Escupitinas: a mí personalmente esto sí que me parece una cuestión poco práctica. No una guarrada, sino algo totalmente innecesario. Porque eso de estar escupiendo en tu sexo o en el de tu pareja para ‘lubricar’, en pleno siglo XXI, cuando existen un millón de productos que pueden cumplir muchísimo mejor esta misión, no sólo no es poco excitante sino que además es bastante cutrillo.

¿Te ha gustado?

Si quieres recibir más artículos como este y aprender a disfrutar de tu sexualidad al 100% apúntate a nuestra newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *