5 consejos para practicar femDom

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Hay muchas maneras de hablar de dominación. BDSM, EPE, consenso… Pero sólo hay una de hablar de esas prácticas eróticas en las que la mujer toma todo el protagonismo. Es el femDom y, si aún no sabes en qué consiste, ¡ya puedes ir tomando nota!

FemDom: una relación con nombre de mujer

No hay otro modo de abordar este tema. Para vivir intensamente una relación de FemDom te tienes que poner en la piel de una mujer. Nosotras somos las verdaderas protagonistas de este tipo de juegos así que, no dejes que nadie te arrebate ese placer. ¿De qué placer estamos hablando? Del de sentirse la ama y señora de ese encuentro sexual tan excitante. Eso es precisamente lo que significa FemDom: female dominance, dominación femenina pura y dura.

A partir de ahí, tu mente ya puede empezar a hacer elucubraciones porque todo está permitido. ¿Cuáles son tus fantasías? ¿Cuáles son tus deseos? ¿Qué es lo que te apetece hacer o que te hagan? Cualquier cosa que pidas te será concedida. Porque en el femDom, tener el mando es tener el poder.

El enfoque sexual del femDomEstética femdom

Es probable que te pienses que esto del femDom otra de esas modernidades sexuales de las que a veces hablamos en este blog, pero nada que ver. El tema de la dominación sexual femenina es algo que ha estado muy presente en las relaciones eróticas desde hace varios siglos. Otra cosa es que no se haya hablado de ello abiertamente hasta hace relativamente poco tiempo.

La autoridad femenina en las relaciones íntimas es algo que para muchos hombres resulta extremadamente erótico. Por cuestiones históricas y sociales, este tipo de dominación nunca tuvo una gran aceptación. ¿Una mujer mandando sobre un hombre? ¿Cómo va a ser eso? Sin embargo, ya sabemos que es complicado eliminar determinados clichés, pero eso no quiere decir que la realidad no esté ahí, detrás de la cortina.

Y detrás de la cortina del femDom nos encontramos a mujeres decididas a transgredir esos conceptos arcaicos de lo masculino y lo femenino y adoptar la posición de dominatrix, dispuesta a someter a su pareja sólo por placer. Un enfoque sexual diferente que puede resultar muy divertido si consigues meterte en el papel.

Recomendaciones para practicar femDom con tu pareja

Aunque no lo parezca, en los juegos femDom también hay mucho de contención. Una buena dominatrix es una mujer que sabe dirigir la situación con equilibrio, control y autoridad. Habrá quien piense que esto de la dominación femenina consiste únicamente en la búsqueda del placer personal, pero nada más apartado de la realidad. Es un error bastante común (sobre todo para quien lo analiza desde fuera), considerar que las relaciones de dominación (ya sea de hombre o de mujer) únicamente satisfacen a uno de los dos miembros de la pareja. En este sentido, hay que entender que, en esencia, lo que quiere decir el femDom es que la relación sexual va a transcurrir en función de las decisiones que tome la mujer. Pero esto no quiere decir que se trate de dar órdenes sin ton ni son ya que el objetivo final es que los dos lo paséis bien: tú llevando las riendas y tu pareja complaciéndote en lo que se te antoje.

Trucos de femdomDicho esto, conviene destacar que, aunque no existe un manual para la dominación femenina, sí que hay algunas pautas que te vendrá muy bien recordar a la hora de ponerte en marcha:

1. Olvidarse de prejuicios: sólo las mentes más abiertas serán capaces de aprovechar al máximo todas las posibilidades del femDom. Antes de ponerte tu vestuario de dominatrix y meterte en el personaje, estaría bien que hablaras con tu pareja acerca de las fantasías que más os excitan y de cómo sería posible ponerlas en práctica.

2. Jugar a lo sutil: no hacer falta ponerse violentos, ni groseros ni demasiado intimidantes (a menos que eso sea lo que realmente os pone a cien). La experiencia os irá diciendo qué es lo que más os conviene hacer, pero está demostrado que a veces la sutileza y las formas elegantes con ese toque ‘cruel’ a la hora de crear expectativas, pueden resultar mucho más estimulantes que los juegos más evidentes. ¡No hace falta entrar a saco! Es mejor tomárselo con calma.

3. Saber comunicar: por mucho que te pongas firme y que empuñes un látigo, si eres una mala comunicadora nunca llegarás a ser una buena dominatrix. Las palabras son el acompañamiento perfecto a esas acciones que se te están pasando por la mente. ¡No te las calles!

4. Equilibrar tu poder: en una relación de femDom hay que saber modular la autoridad. Si te mantienes todo el rato al 100 % sin darle una tregua a tu pareja, al final resultará aburrido. Sácale partido a eso de dar una recompensa de vez en cuando y no seas siempre tan mala. Disfrutarás mucho más de tu posición de ventaja.

5. Higiene y seguridad: como en cualquier otro tipo de juego sexual, es necesario garantizar de antemano que todo va a ir bien. En función de los juegos que vayas a practicar, recuerda que necesitarás una higiene íntima específica y un tipo de lubricación adecuado. Si usas esposas, cadenas, fustas u otro tipo de accesorios, llega de antemano a un acuerdo con tu pareja para saber dónde está el límite y, por supuesto, no os olvidéis de pactar una palabra de seguridad para casos de emergencia.

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