Por qué el color carne es tan hortera

En algún momento se produjo un colapso en la evolución erótica y a alguien se le ocurrió hacer lencería de color carne. Éste es un post para convencerte de por qué este color no tiene cabida en el pantone sexual.

Ya nos vamos conociendo y te habrás dado cuenta de que para algunas cosas soy bastante radical. El color carne es uno de esos aspectos sobre los que no admito discusión. Pero por una vez creo que el carácter obsesivo de esta fijación anti color carne tiene unos cimientos bastante sólidos.

MantaSólo las utilizan las modelos de mantas eléctricas

Las bragas de color carne son el origen de muchos problemas de dormitorio. Vale, es posible que tienda a exagerar un poco… Pero estarás conmigo cuando afirmo que a nadie se le pasa por la cabeza utilizar ese color para deslumbrar a su amante en un primer encuentro sexual.

Eso es porque el color carne corta mucho el rollo. Es el color del tedio y de la rutina. El color de “Cariño, hoy es martes. ¿Toca sexo o ya nos esperamos hasta el sábado?”.

¿Color natural? Sí, naturalmente soso. Me horroriza la idea de pensar que me enrollo con un tipo que está buenísimo y que al desnudarlo me encuentro con unos slips de color carne. La imagen tiene tanto de sensual como un posado veraniego de Carmen de Mairena. En un instante ha perdido todo su atractivo.

Probablemente el origen de esta repulsa está en la caja de una manta eléctrica que estuvo deambulando por casa durante décadas. Por fuera aparecía una chica con el típico rizado de permanente y un look muy a lo Cine de barrio. “Seguro que lleva ropa interior de color carne”, fue lo primero que pensé al ver los tonos descoloridos de la caja de cartón. “Y por eso necesita una manta eléctrica: con esas pintas, no tiene a nadie que le caliente la cama”.

Las bragas de doña Rogelia

No es muy sano que imagines a tu abuela en braguitas, pero pongámonos en plan práctico: ¿a que no te la imaginas con un sugerente conjunto de encaje negro? ¡Claro que no! Porque el color carne es el color único y exclusivo de la ropa interior de la tercera edad.

Un color sospechosamente claro y sospechosamente oscuro… Tal vez nunca te lo hayas planteado hasta ahora, pero por algún motivo tu abuela no se pone bragas rojas ni en fin de año. Y eso por no hablar de los diseños: apostaría que un 80% de la lencería que se fabrica en color carne tiene el tamaño ideal para servir de mantelería en el convite de una primera comunión.

Si vas a sumarte años sin necesidad, allá tú. Pero la primera imagen que se me viene a la mente cuando pienso en ropa interior de color carne son las bragas de doña Rogelia. Con la cantidad de colores tan sensuales que hay, ¿por qué escoger uno tan aburrido y abueril como ése?

La readaptación del tono nude

A mi ya no hay quien me haga cambiar de opinión pero, siendo un poco justa, también he de decir que la lencería color carne también se ha reinventado y no todas las prendas tiene un aspecto tan de la tercera edad.Nubian Skin

Un ejemplo del éxito de esta reinvención es el de la firma Nubian Skin y sus sensuales prendas femeninas de color nude (claro, si queremos que unas braguitas sean sexy para empezar no podemos decir que son de color carne: lo de nude queda mucho más sofisticado).

Nubian Sking ha adaptado sus diseños a todos los tonos de piel existentes con el objetivo de que la ropa interior femenina se mimetice con la desnudez de la mujer. A pesar de que mantengo mi fijación anti color carne, he de reconocer que las propuestas de esta marca poco tienen que ver con las bragas de abuela y las de la modelo de la manta eléctrica. Pero ya no puedo luchar contra ciertas manías…

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