10 Hábitos de las parejas sexualmente felices

parejas sexualmente felices

Se nota en tu manera de afrontar el día a día, de relacionarte con el mundo, de sobrellevar los problemas comunes y de decirle bye bye al estrés. Y es que la plenitud sexual en la pareja también favorece a la felicidad y la armonía en muchos otros aspectos de la vida. ¿Sabes cómo identificar si estás en el grupo de las parejas sexualmente felices? En este decálogo encontrarás todos los detalles.

¿Qué tendrá el sexo que nos hace tan felices?

El placer erótico y sensual es una experiencia que el ser humano disfruta de un modo muy especial. Frente a otras especies animales, el sexo entre personas está repleto de matices tanto a nivel físico como afectivo. De esto se desprende la certeza de que mantener relaciones sexuales de alguna manera supone una transformación emocional y orgánica.

Así pues, el sexo es una práctica saludable en todos los aspectos. Libera serotoninas y endorfinas que hacen que te sientas repleto de vitalidad y de optimismo, mejora tu sistema autoinmune y reduce el riesgo de padecer algunas enfermedades, mitiga los dolores menstruales y hace que tu autoestima se eleve por las nubes. ¿A quién no le iba a gustar sentirse así de bien?

No obstante, en ocasiones se abre un abismo entre la teoría y la práctica. Entre lo que todos ya sabemos y lo que ocurre en la realidad. Y la realidad es que, a pesar de estar muy a gusto con nuestras parejas, existen infinidad de factores que comprometen la salud de nuestra sexualidad. La falta de tiempo, el estrés, la rutina… Son factores que a menudo se convierten en un impedimento para alcanzar ese estado de plenitud de las parejas sexualmente felices. Pero no te preocupes, ¡siempre hay una manera de plantarles cara!

Pareja feliz

10 maneras de definir a las parejas sexualmente perfectas

 

1. Buena comunicación

La conexión íntima, la complicidad y la buena comunicación no se obtienen de la noche a la mañana. Cuando ya llevas tiempo con una pareja estos aspectos están más o menos consolidados pero cuidado: pueden ir desvaneciéndose sin que apenas te des cuenta a menos que les prestes la atención que se merecen.

Cuando hablamos de buena comunicación en la pareja no sólo nos referimos al aspecto verbal. Es obvio que expresar abiertamente tus sentimientos, tus fantasías y tus inquietudes resultará muy beneficioso. Pero no te olvides de la comunicación no verbal y de esos pequeños detalles íntimos que hacen que tu relación sea tan especial.

Un beso apasionado cuando menos te lo esperas, una caricia en el sofá, un abrazo mientras preparas el desayuno. Las parejas que se comunican tanto con palabras como con acciones mantienen abierto un excelente canal de intercambio de ideas y opiniones con respecto al sexo. De esta manera resulta mucho más sencillo encontrar la satisfacción mutua.

2. Satisfacción igualitaria

En las parejas sexualmente felices no existen jerarquías, ni favores ni obligaciones. Todo fluye, todo está consensuado y todo se disfruta por igual. Es cierto que para que se de esta situación de satisfacción igualitaria es necesario adoptar siempre una posición dialogante, comprensiva y flexible.

Ninguna pareja que presuma de ser feliz en la cama será una pareja que se cierre por completo en sus prácticas habituales. El equilibrio entre dar y recibir placer sólo se puede alcanzar cuando el deseo de disfrutar está al mismo nivel que la satisfacción de hacer feliz a la otra persona.

3. Empatía

En esta misma línea de comunicación en la pareja podemos hablar de la empatía. Uno de los aspectos que enriquecen cualquier relación social, sea o no sexual, es la variedad. Variedad en gustos, en opiniones, en inquietudes.

Aceptar esas diferencias tan enriquecedoras es practicar la empatía. Que algo no le guste a tu pareja no implica rechazo, ni hace peligrar el placer durante tus relaciones sexuales ni te obliga a renunciar por completo a tus fantasías. Simplemente es una invitación al diálogo y a la comprensión. Para alcanzar la plenitud sexual con tu pareja debes empatizar con sus sentimientos y abordarlos con cariño y comprensión.

4. El orgasmo es importante pero no es la meta

La falocracia, la penetración y la búsqueda del orgasmo se han instalado como una máxima en las relaciones sexuales de pareja pero, ¿qué hay de beneficioso en todo esto? Nada. El hecho de reducir los encuentros eróticos a la penetración es poner límites a un placer que puede ser infinitamente más amplio.

Lo mismo ocurre con el orgasmo y su mitificación. Parece como si la consecución del placer únicamente pudiera manifestarse a través del clímax y las parejas se obsesionan con ello. Si valoras tu plenitud sexual únicamente por el número de orgasmos que experimentas nunca llegarás a sentirte del todo completo. ¿Has pensado en todas esas sensaciones que se te quedan por el camino? Pon en ellas el foco y olvídate de presiones. Serás mucho más feliz.

5. Calidad antes que cantidad

Si el orgasmo no es lo más importante, ¿qué lo es? Como comentábamos en el punto anterior, hay muchas maneras de encontrar satisfacción en el sexo y el orgasmo no las excluye. De hecho, sería imposible llegar al clímax sin experimentar todas estas sensaciones placenteras.

No tengas prisa y olvídate de las cifras, del tiempo que duran tus encuentros sexuales, de la cantidad de veces que lo hacéis por semana o de los orgasmos que tienes. Piensa en ese espacio íntimo que compartes con tu pareja y en todo el potencial que tiene a la hora de pasártelo bien. No es plan de cronometrar el sexo sino de disfrutar con la mayor intensidad posible cada segundo que pasa.

6. Juegos previos

¡Cuántas parejas se olvidan de los preliminares! Te podemos asegurar que al menos las parejas sexualmente felices no lo hacen. Esos juegos previos a una relación erótica intensa no sólo sirven para calentar motores en un momento determinado. Forman parte de tu catálogo de técnicas eróticas, tus recursos para conducir esos encuentros en una determinada dirección.

Es muy excitante saber que con un determinado masaje, unos besos de sabores o unas cosquillitas en los lugares adecuados puedes conseguir una respuesta erótica súper intensa. Los preliminares son el escenario perfecto para poner en práctica todos esos aspectos relacionados con la comunicación que hemos señalado en apartados anteriores.

Juegos dormitorio

7. Experimentan

La máxima no es tanto obtener placer como no aburrirse. Cuando te diviertes, cuando experimentas cosas nuevas, cuando te atreves con posturas y fantasías con las que nunca antes te habías atrevido, el placer viene solo.

Tan solo mantén una mentalidad abierta y déjate llevar. ¿Querías escapar de la rutina? Repetir siempre lo mismo no te va a ayudar. Una pareja que disfruta de la plenitud del sexo sabe lo importante que es innovar, introducir nuevos elementos en sus prácticas habituales y estar dispuesta a encontrar el placer allí donde nunca antes se les hubiera ocurrido ir a buscarlo.

8. Buscan tiempo para sus momentos íntimos

¿Que no tienes tiempo para el sexo? Excusas. Es una manera cómoda de justificar que hay otros aspectos que están interfiriendo en tu salud sexual y emocional. Igual que encuentras tiempo para tomarte un café por la mañana o para sacar al perro de paseo por las tardes, puedes encontrar tu momento de intimidad con tu pareja.

No hace falta que lo dejes para esas horas finales del día en las que tal vez estáis algo más cansados. Cuando ese instante no surge, es necesario que vayas a buscarlo. Por supuesto, no se trata de una obligación, pero tampoco lo es practicar deporte y, ¿verdad que te sienta fenomenal? Con el sexo ocurre lo mismo. Y cuanto más te entrenas, ¡más lo disfrutas!

9. Tienen sexo cuando ambos quieren

Ni los chicos son más activos desde el punto de vista sexual ni las chicas tienen más tendencia a decir que no. Sobre este tema hay muchos mitos y ya es hora de acabar con ellos. La primera regla esencial para una relación de pareja satisfactoria es que el sexo debe practicarse cuando los dos quieren.

Puede ocurrir, y de hecho es bastante frecuente, que uno de los dos miembros, hombre o mujer, tenga mayor apetito sexual. Encontrar el equilibrio por ambas partes será el punto de partida para una relación en la que ni una parte interprete el sexo como una obligación ni la otra se sienta frustrada.

10. Hablan de sexo

Ya lo vimos en un artículo anterior: hablar de sexo tiene grandes beneficios. Destierra prejuicios y tabúes. Cuando te pones a darle a la lengua (y esto se puede aplicar a diferentes contextos) estás un poco más cerca de la plenitud sexual.

Hablar de sexo nos desinhibe, nos abre otros horizontes de placer y nos invita a disfrutar de esos momentos de intimidad con mucha más entrega. El concepto de la comunicación es el que sin duda define mejor todos los puntos de este catálogo.

 

Si nos pusiéramos a analizar con detenimiento los rasgos que identifican a las parejas sexualmente felices, sin duda aparecerían muchas de estas características. Y es que, aunque no se trata de una ciencia exacta, lo que está claro es que existen mecanismos que nos ayudan a mantenernos en forma también en estas cuestiones.

¿Consideras que tu relación íntima de pareja no está atravesando su mejor momento? Atrévete a poner en marcha estas pautas. No hace falta que vayas a por toda la lista de golpe. En cuanto te pongas manos a la obra te darás cuenta de que una cosa lleva a la otra, sin agobios, sin presiones. En muy poco tiempo estarás disfrutando de una vida sexual mucho más feliz y saludable.

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